La Junta Directiva de la Autoridad de la Región Interoceánica (ARI) se reunirá el próximo 17 de mayo, y uno de los temas a considerar podría ser la ubicación de las tierras que la institución tiene destinadas para pagar a las empresas que desarrollen proyectos enmarcados en el proyecto de Reactivación Económica y Responsabilidad Fiscal.
La información fue suministrada por el miembro de la Junta Directiva, Gustavo García De Paredes, quien admitió que aún no se conoce con certeza cuáles son los globos de terrenos que serán traspasados para servir como respaldo a los proyectos de reactivación.
García De Paredes señaló que el uso de las tierras están ya destinadas de acuerdo con el Plan General de Uso de Suelos, pero no especificó qué sitios son los que se destinarán para promover el desarrollo.
La administración de la ARI emitió un informe detallado que establece que de las 163,400 hectáreas revertidas, la ARI sólo cuenta con 13,200 hectáreas para el desarrollo y generación de empleo, lo que supone que es de este globo que serán segregadas las tierras que contribuirán al desarrollo económico del país.
Estas últimas (áreas para el desarrollo y generación de empleo) son las que permitirán la expansión urbana de las áreas metropolitanas de las ciudades de Panamá y Colón con actividades comerciales, industriales, turísticas, marítimas, usos residenciales, sociales, gubernamentales e institucionales.
El exrector de la Universidad de Panamá recordó que dentro de las 13 mil hectáreas, hay sectores donde están ubicadas viviendas y áreas para desarrollar proyectos turísticos, industriales, inclusive para desarrollo forestal.
Por otro lado, también hay áreas donde no se han desarrollado proyectos, pero igualmente el Plan de Uso de Suelos especifica en qué se pueden utilizar y en qué no.
De Paredes señaló que la Junta Directiva de la ARI ya ha explorado con anterioridad las áreas que tiene la entidad y cuáles son los proyectos que se pueden desarrollar en cada sector y los empresarios que se adjudiquen estas tierras deben ceñirse a lo que diga el plan de uso.
El informe señala además que de las 59,300 hectáreas administradas por la ARI, 46,100 se utilizan para protección ambiental y reforestación y tienen un avalúo estimado de 956.6 millones de balboas.
De este grupo se han asignado 14,700 hectáreas, 9.3 para reforestación y agroforestería y 5.4 para investigaciones científicas a cargo del Instituto Smithsonian.
En tanto, por asignar faltan 31.4 hectáreas cuyo uso está limitado a reforestación/agroforestal (3,000 hectáreas); áreas verdes urbanas (2,300 hectáreas) y a la conservación como áreas silvestres protegidas (26,100 hectáreas restantes).