Luego que ayer El Panamá América publicó con el título "Mireya Moscoso: una vecina del camino de la discordia", Alfredo Arias, administrador de la Autoridad de la Región Interoceánica y sobrino del ex presidente Arnulfo Arias, visitó este diario para aclarar que los terrenos mencionados en la noticia no le pertenecen a la sociedad Arkapal, S.A., sino a Altos del Barú, S.A.
Explicó que estos terrenos se los compró a Arkapal en 1985 y agregó que en 1959 la sociedad Arkapal, S.A., de propiedad de Arnulfo, compró una cuarta parte de la finca 337, ubicada en Chiriquí y cuya extensión total era de 998 hectáreas.
Según el Registro Público, la finca 337 fue formada o constituida pro indiviso (propiedad conjunta), mediante la Resolución 7 de 14 de enero de 1915 de Reforma Agraria; teniendo como propietarios a David Osorio (un 50%), Moisés Cardoze (un 25%) y Carlos Mendoza (un 25%).
En el Registro Público, en el asiento de inscripción de la finca 337, tomo 52 y folio 260, sólo aparece dicha información en microfilm, y no figuran las posteriores transacciones que se hicieron. Pero Arias manifestó que a la finca se le hizo una segunda inscripción en 1919, en donde Mendoza vendió su 25% o cuarta parte a Rita Barsallo de Mendoza.
En septiembre de 1919 se da una tercera inscripción, en donde Barsallo le vende esa cuarta parte del terreno a Mendoza. En 1959, Arkapal compra dicha cuarta parte de la finca. Ya en 1962, el doctor Arnulfo Arias le compra a los herederos de David I. Osorio, el 50% de la finca, teniendo posesión de las tres cuartas (3/4) partes de los terrenos.
En 1985, Arkapal le vende dichos terrenos, un aproximado de 750 hectáreas, a la sociedad Altos del Barú, S.A., sociedad inscrita en el Registro Público con la ficha 147285 y cuyos dignatarios son: Martha Arias (presidente), Tomás Arias (primer vicepresidente), Tito Juvenal Arias (tesorero) y Alfredo Arias (secretario). También son parte de esa sociedad, según Alfredo Arias; Gerardo Arias (segundo vicepresidente), Orlando Arias (subsecretario), Vilma Arias y Gloriela Arias (vacales), todos sobrinos del doctor Arnulfo Arias.
Tal como lo indica una copia de la Escritura N° 9023 de 19 de julio de 1985, proporcionada por el mismo Alfredo Arias, la venta de tres cuartas partes (3/4) de la finca se realiza teniendo como comparecientes ante la Notaría 3ra. del Circuito de Panamá, a Arnulfo Arias, presidente y representante legal de Arkapal, S.A. (vendedor) y Martha Del Carmen Arias, presidente y representante legal de la sociedad Altos del Barú, S.A. (la compradora), escritura que aparece inscrita en el Registro Público el 24 de octubre de 1985. No aparece quién es el dueño de la cuarta parte (1/4) restante de dicha finca No. 337.
No obstante, Alfredo Arias destacó que la finca 337 no ha podido ser localizada físicamente porque aunque se conoce, en términos generales el área, no tiene un solo punto que la amarre al Sistema Catastral de Tierras y Bosques de la República de Panamá.
Dijo que en la descripción que se da de los linderos de la misma en el Registro Público sólo se establece que limita al Norte, con la cima de la cordillera que divide a la provincia de Chiriquí con la de Bocas del Toro; al Sur, con la propiedad de José Mosker; al Este, con las faldas del Cerro Horqueta y al Oeste, con las faldas del Volcán Barú.
Destacó que por parte de los hermanos Arias, no ha existido mayor interés en estas tierras desde 1985, año en el que trataron de ubicarlas y se encontraron que las partes utilizables estaban habitadas por precaristas y fincas ya constituidas, y lo demás eran bosques vírgenes con una topografía sumamente difícil para su acceso y no aptas para ganadería, agricultura o siembra de café. Destacó que los cultivadores del área señalan que esas tierras fueron repartidas por los militares. En cuanto al Camino Ecológico, destacó que esto ayudará a la economía de los distritos de Volcán, Cerro Punta y Boquete, y que si fuese el caso de que los terrenos allí adquirieran una plusvalía, igualmente se verá beneficiado el Sr. Ernesto Pérez Balladares y otros que tienen fincas en el distrito de Boquete. Cabe señalar, que Arkapal lleva el nombre de las siglas de las fincas que las constituían: Arco Iris, Kalobre y Palo Alto.