Unos 3,000 fusiles AK-47 y unos cinco millones de balas, que vendió supuestamente Nicaragua a la Policía de Panamá, -país que niega tener nada que ver con ese arsenal-, estarían en manos de paramilitares colombianos, informó ayer el diario bogotano "El Tiempo".
Un integrante del Estado Mayor de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), la principal asociación de grupos armados de la extrema derecha, así lo aseguró al periódico bogotano.
Según el paramilitar, las armas ingresaron al país por un territorio "controlado por nosotros", en la región de Urabá, noroeste. El ingreso de ese arsenal fue descubierto por las autoridades colombianas que tratan de establecer, con la ayuda de varios países centroamericanos, quienes son los verdaderos destinatarios.
Los fusiles y balas llegaron a Colombia por el puerto de Turbo, en el departamento de Antioquia, a bordo del barco "Otterloo", de bandera panameña, en noviembre pasado. Por otra parte, las autoridades militares de Colombia investigan la llegada de estas armas a ese país, informó ayer el jefe de la Armada.
Si se comprueba el ingreso de los fusiles AK-47 y de cinco millones de proyectiles, se trataría de uno de los más grandes contrabandos de armas en la historia reciente de este país azotado por una guerra interna de 38 años que dejó 40,000 muertos en la última década.
"En este momento se están haciendo todas las investigaciones en colaboración con las autoridades panameñas", dijo el comandante de la Armada, almirante Mauricio Soto.
"Estamos haciendo investigaciones sobre las rutas que pudo seguir el buque y sobre el presunto cargamento que pudo haber descargado", explicó el oficial. Según las versiones preliminares, Nicaragua vendió las armas a una empresa legal basada en Guatemala y de propiedad de un israelí que aseguró que los fusiles quedarían en poder de la policía de Panamá.
Sin embargo, el director de la policía panameña, Carlos Barés, negó a medios de prensa de Colombia la adquisición del lote de armas valorado en unos cinco millones de dólares.
Soto precisó que el arsenal pudo haber ingresado al país en noviembre pasado a través del puerto de Turbo, sobre el Océano Atlántico, cerca a la frontera con Panamá, a bordo del buque de bandera panameña "Otterloo", que efectivamente fondeó en aguas colombianas en esa fecha.
"Se está verificando el número de carga que bajó. El barco existe y en este momento está en el Puerto de Colón en Panamá y el día 5 de noviembre del 2001 arribó al puerto de Turbo en donde desembarcó 24 contenedores que al parecer traían un cargamento de plástico para Colombia", relató el oficial.
El comandante de la Armada admitió la posibilidad del ingreso de las armas debido a que por ese puerto entran al país entre 50 y 60 buques con unos 800 contenedores, de los cuales sólo se revisan unos pocos debido al alto volumen de carga y al poco personal de aduana.