El presidente de la Democracia Cristiana, Rubén Arosemena, negó que exista un compromiso anticipado con los legisladores "saltamontes" para no sancionarlos si en algún momento decidían volver al Partido Arnulfista y sostuvo que "no hay documento ni promesa verbal" sobre el particular.
Reiteró que él nunca ha hecho esa promesa y en todo caso el PDC es un colectivo que se rige por sus instancias partidarias y no por lo que ordene una persona, por lo que la decisión de adoptar una sanción contra los "saltamontes" debe ser estudiada por la Comisión Política.
Las declaraciones de Arosemena se dieron luego de que el ex presidente de la Asamblea Legislativa, el "saltamontes" Enrique Garrido, decidiera alejarse del PDC y regresar a la bancada arnulfista, inconforme por el acuerdo suscrito entre este partido y el PRD para dominar el Organo Legislativo.
Los otros dos "saltamontes": José Luis Varela y Carlos Santana, no han revelado si piensan también regresar a la bancada arnulfista, aunque en los últimos días criticaron el acuerdo PRD-PDC y se reunieron con representantes del Ejecutivo.
Arosemena señaló que no tiene interés en aplicarle la revocatoria de mandato a los "saltamontes", pero reconoció que internamente en el partido hay fuerzas que son partidarias de seguirle un proceso a los que decidan retirarse de la Bancada Popular.
Agregó que la aplicación de la revocatoria de mandato es una decisión que se evaluará en su debido momento por la Comisión Política y adelantó que el partido está haciendo las consultas necesarias ante el Tribunal Electoral, pero al final es una decisión que tomará el colectivo.
Arosemena reveló que el ex presidente de la Asamblea Legislativa, Enrique Garrido, ha estado sometido a muchas presiones y que un día dice una cosa y al otro cambia de opinión, y "así no se puede trabajar". Agregó que se siente contento con su colega Teresita Yániz de Arias, y ambos no quieren más legisladores en su bancada.
Sin embargo, señaló que actualmente se estudia la posibilidad de modificar el Reglamento Interno de la Asamblea, para permitir que una bancada sea constituida, como mínimo, por dos legisladores y de esta forma el PDC podría contar con su propia bancada para efecto de la participación en el periodo de incidencias.
Rubén Arosemena le deseó buena suerte a su colega Enrique Garrido en su retorno al arnulfismo, y "espera que no se haya equivocado".