El segundo vicepresidente de la República, Rubén Arosemena, se defendió ayer de la acusación que le hicieron los grupos ambientalistas en cuanto a que apoyó a los atuneros en perjuicio del parque Nacional Coiba.
Arosemena dijo que se trata de una infamia, cuyo interés es hacer daño y retó a quienes están detrás de la campaña a que presenten las pruebas.
Recordó que durante su administración en la Autoridad Marítima de Panamá (AMP) no dio un solo permiso para la pesca ilegal, además que tampoco ha promovido acción para desproteger el Parque.
Explicó que hay una mala interpretación, pues como funcionario se reunió con diferentes sectores para oírlos, sin embargo, eso no significa que estaba a favor de sus ideas.
El Centro de Incidencia Ambiental (CIAM) montó una valla donde colocó a Arosemena, Elías Castillo, Rogelio Paredes y Hermisenda Perea con un distintivo arriba que dice "Reprobado" por sus acciones contra el medioambiente.