Un hospital que algunos califican como "un fraude", 80 ambulancias que llegaron defectuosas y equipo tecnológico deficiente para la Universidad de Panamá, son algunos de los puntos que rodean la línea de crédito de unos B/ 200 millones que dio España a Panamá entre los años 1982 y 1996.
La obra que despertó más críticas fue el "Chicho" Fábrega, cuyas deficiencias saltaron desde su inauguración.
El salón de operaciones estaba comunicado con la unidad de cuidados intensivos, y para entrar allí había que atravesarlo mientras los médicos operaban, lo que no es recomendable en ningún nosocomio.
Además, se denunció la ausencia de áreas importantes, que inexplicablemente no fueron contempladas en el diseño original, como cuartos para almacenar medicamentos, salas de laboratorio, áreas para preparar a los pacientes de cirugía y el de la limpieza.
También en materia médica, al Ministerio de Salud le tocó lidiar con 78 ambulancias que llegaron a Panamá desde España con dos años de atraso, y que presentaron daños desde el primer momento.
El ex director de la Región Metropolitana de Salud, Carlos Rodríguez, recordó que llegaron con desperfectos, a pesar de que eran nuevas. "Tenían problemas eléctricos, en los monitores, no le servían las alarmas, ni las sirenas y el alternador no tenía suficiente capacidad".