Las constantes ejecuciones relacionadas con el tráfico de drogas en la frontera tico-panameña llevó a ambos países a poner en marcha el Plan Binacional de Seguridad Fronteriza (Combifront) .
El proyecto consiste en fortalecer la coordinación para el trabajo de inteligencia e intercambio de información, con el objetivo de proteger ambas poblaciones que han sido víctimas del crimen organizado y del narcotráfico.
El acta de entendimiento fue firmada por el viceministro de Seguridad Pública de Panamá, Alejandro Garuz, y el ministro de Gobierno, Policía y Seguridad Pública de Costa Rica, Mario Zamora Cordero. Las conversaciones sobre este problema se iniciaron en el 2009, cuando empezaron a suceder las ejecuciones.
Desde el año 2009 a la fecha se han registrado cerca de 17 ejecuciones de ciudadanos panameños.
Los últimos dos casos se dieron el pasado mes de septiembre en Paso Canoas y Ciudad Nelly, cerca de Panamá.