La destituida fiscal tercera de circuito, Esther Uribe, afirmó ayer que dentro del Ministerio Público laboran algunos funcionarios de instrucción que no cuentan con el más elemental mérito de formación jurídica y carecen de idoneidad para ejercer el cargo.
Uribe alegó que pese a ello hacia estos funcionarios no se ha dirigido una persecución como en su caso y que esta situación obedece a que son más condescendientes con la cúpula rectora del Ministerio Público.
También lamentó que los fiscales superiores hayan preferido la seguridad de sus cargos sobre la tranquilidad de sus conciencias y su respeto como profesionales del Derecho con el único propósito de complacer su ego y a su círculo de allegados.
La ex funcionaria sostuvo que en su momento y cuando las condiciones para investigar con objetividad existan en la institución, hará públicos los actos de intimidación, presión y corrupción a los que se le expuso durante su labor en el Ministerio Público.