Unidades de la Policía Técnica Judicial (PTJ), arrestaron ayer al irlandés Peter Byrne, sindicado por el asesinato del ejecutivo británico, Max Conroy, luego que sus vecinos del edificio Ebelle, ubicado en Marbella, habían protestado porque el sindicado estaba en libertad.
Una fuente judicial dijo ayer que la Sala Segunda Penal de la Corte Suprema de Justicia ordenó ayer el internamiento de Byrne.
La conducción de Byrne a las instalaciones de la PTJ, se dio luego que la fiscal Segunda Superior, Geomara Guerra de Jones, reveló que el irlandés permanecía en libertad y se mantiene residiendo en un apartamento del edificio Ebelle, pese a que el Segundo Tribunal Superior de Justicia ordenó su internamiento en la sala de detenidos del Hospital Santo Tomás.
El 30 de julio de 1999, el jefe del Departamento de Informática de Cables & Wireless fue asesinado, presuntamente por Byrne, en el edificio Royal Princess.
Médicos psiquíatras forenses del Instituto de Medicinal Legal evaluaron al supuesto homicida y concluyeron en que es "inimputable" en este crimen, por lo que no debe ser objeto de un proceso penal, debido a que no tenía la capacidad de discernir entre lo bueno y lo malo, al momento de llevar a cabo el hecho.
Ante la decisión médico legal, el Segundo Tribunal dictó un sobreseimiento definitivo a favor de Byrne, y determinó que, en cuanto a su situación de posible peligrosidad para convivir en comunidad, el sindicado debía someterse a un tratamiento.