La captura de Santana se realizó en una residencia abandonada en el área de San Joaquín, en donde se mantenía oculto desde la muerte de Flor María Moreno, con quien tenía un hijo.
De acuerdo con los reportes policiales, la detención se produjo luego que unidades policiales en el área de Pedregal investigaran un robo y dieran seguimiento a un sujeto que resultó ser Santana.
En la operación de captura las autoridades lograron el decomiso de un auto sedan rojo con los vidrios polarizados, que presuntamente era utilizado por el sospechoso para movilizarse.
El cuerpo de Flor María Moreno fue encontrado con heridas de arma blanca en el cuello, tórax y espalda.
El informe de Medicatura Forense reveló que Flor María Moreno pudo morir desangrada por una profunda herida en el cuello.
Según las pesquisas realizadas, la occisa salió el día 22 de septiembre de su residencia junto con Santana a realizar unas compras, pero nunca regresó.
Sus familiares presentaron la denuncia ante el Centro de Recepción de Denuncias de la Policía Técnica Judicial (PTJ), pero el 24 de septiembre las autoridades recibieron una llamada anónima que informaba de la existencia de un cuerpo en Cocolí.
La víctima permaneció por varios días a la intemperie, por lo que su identificación requirió de la participación de sus familiares, quienes alegaron que era maltratada.
Familiares de la occisa señalaron que Flor María Moreno y Santana mantenían constantes discusiones y, que en ocasiones, era golpeada por su compañero.
Las autoridades han señalado que Santana fue investigado por su presunta participación en un robo.
Se informó que el sospechoso tiene reportes de ser una persona muy violenta y que había mantenido enfrentamientos con algunos vecinos, y era sumamente celoso con la occisa.