Las pérdidas en el sector arrocero de Natá y Aguadulce podrían ser mayores si continúan las lluvias en los próximos cinco días.
Más de 350 hectáreas de arroz permanecen bajo el agua en Las Margarias y El Mangote en El Roble, y ahora lo han atacado hongos y bacterias por exceso de humedad.
Los arroceros temen que las pérdidas superen el medio millón de dólares y es por ello, que realizarán la evaluación con apoyo del Instituto de Seguro Agropecuario (ISA) que ya ha visitado algunos sectores afectados por las fuertes lluvias que provocan el desbordamiento de los ríos.
En el Mangote de El Roble de Aguadulce solo un productor tiene más de 60 mil dólares en pérdidas, porque de 100 hectáreas de arroz, 30 están bajo el agua y son pérdidas totales.
Sobre el tema, Miguel Tuñón, presidente de la Asociación de Arroceros de Coclé, dijo que en Penonomé afortunadamente las lluvias no causaron estragos.
Veraguas.
Después del desbordamiento de los ríos San Pablo, Cobre y Tríbique en Soná, algunos pobladores de la barriadas inundadas están padeciendo de vómitos diarreas y picazón en la piel.
Guillermina Rivera, residente en la barriada El Lago, informó que algunas personas sobre todo niños han presentado estos cuadros, pero se ha tenido la atención de las autoridades del Ministerio de Salud y del personal del Hospital Ezequiel Abadía del distrito de Soná.
Muchas familias intentaban regresar a sus humildes viviendas, pero estaban llenas de lodo y desperdicios pestilentes, por lo que fue necesario que los Bomberos de Soná, acudieran para limpiar con sus mangueras.
También el Instituto de Acueductos y Alcantarillados (IDAAN) tomó muestras del servicio de agua potable para garantizar que estuviese en condiciones para el consumo de los afectados.
Herrera.
Mientras, en Santa María se realizan operativos para normalizar el suministro de agua potable y evitar posibles problemas de salud.
El gobernador de la provincia, Elías Corro, dijo que se reunió con todos los estamentos de seguridad, representantes del Ministerio de Salud y el IDAAN con la finalidad de establecer la estrategia de saneamiento que permita el retorno a los hogares de las familias afectadas.