Cientos de camarones fueron encontrados muertos en la quebrada El Caracol, ubicada en la comunidad de El Barrero, en el distrito de Soná.
Según los moradores, quienes interpusieron la denuncia en la Autoridad Nacional del Medio Ambiente (ANAM), varios sujetos del pueblo se dedican a envenenar el agua para atrapar los camarones y luego comercializarlos.
Alegan que no es la primera vez que esto sucede y temen que alguna persona se enferme al consumir los mariscos o el agua contaminada.
Por este caso, las autoridades mantienen bajo investigación a dos sujetos que fueron remitidos a la Personería Municipal de Soná, donde se continuará con las investigaciones.