La situación económica del país cada día es más crítica y el dinero no alcanza para cubrir las necesidades básicas de la población, entre éstas la primordial: es decir, la comida. Aprovechando la situación, los políticos cada día buscan nuevas fórmulas para captar la atención del electorado, aunque todavía faltan 14 meses para las elecciones y cada día surgen nuevos esfuerzos de parte de los políticos.
La partidas circuitales que permitían la ejecución de grandes obras de infraestructura han sido eliminadas. Esto ha obligado a los legisladores a recurrir a obras pequeñas y menos costosas. Después que la presidenta Mireya Moscoso eliminó las partidas circuitales, los legisladores se han visto obligados a sacar fondos de sus propios bolsillos o recurrir a la búsqueda de patrocinio en el sector privado para ejecutar obras.
Una de las alternativas que se está convirtiendo en moda es la venta de alimentos y víveres a bajos precios e incluso el regalo de platos de comida en los sectores más necesitados del país. Sergio Gálvez o "Chello", como le dicen sus seguidores, es el legislador con el peor récord de asistencia a las sesiones legislativas y una iniciativa nula en casi tres años de gestión como legislador, pero se ha convertido en el "zar" de la venta comida barata en los principales barrios populares del distrito capital e incluso en San Miguelito.
La venta de comida barata ha logrado que el legislador, surgido del populoso barrio de El Chorrillo y con una estructura corporal de más de 300 libras de peso, se haya ganado una gran simpatía en las capas populares, al punto que se le ve como una especie de "Robin Hood" que le quita a los ricos para darle a los más pobres.
Mientras más aceptación gana en las clases populares, se incrementa el rechazo en la clase empresarial. Gremios poderosos como la Asociación Nacional de Molineros (ANALMO), la Asociación de Comerciantes de Víveres de Panamá (ACOVIPA), el Sindicato de Industriales de Panamá (SIP) y otros han pedido que se le investigue ante un posible contrabando.
Las investigaciones periodísticas realizadas por la sección de Finanzas de El Panamá América pusieron en evidencia las anomalías en la adquisición del arroz que se vende en estas ferias a 0.23 centavos la libra, precio que está por debajo de su costo de producción.
Al mismo tiempo, la contradicción entre funcionarios del Ministerio de Desarrollo (MIDA) y el Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA), puso en evidencia, lo que pareciera ser cierto apoyo oficial a la transacción del legislador del Partido Arnulfista.
Varias semanas de escandalosas primeras planas en los principales periódicos del país, así como extensos reportajes en todos los noticieros de radio y televisión quedaron en nada. Las diferencias entre la ministra del MIDA, Lynethe Stanziola y los productores opacaron las investigaciones que se realizaban. Hasta el momento, pareciera que todo quedó en el olvido.
Por más contradictorio que parezca, todas las denuncias y acusaciones hechas en contra de Gálvez han tenido un efecto contrario, pues las últimas encuestas ubican a "Chello", para sorpresa de muchos observadores políticos, como el más honesto y más trabajador de todos los legisladores, a pesar que su robusta humanidad es un espectáculo ajeno a la Asamblea.
Mientras que Juan Carlos Navarro, actual alcalde del distrito capital, aunque asegura que no le preocupa la actividad de Gálvez, después de los resultados de la última encuesta de popularidad que los ubica en un empate técnico, organiza desde hace tiempo ferias para la venta de comida barata, pero a cargo no de la Alcaldía, sino de los propios productores sin intermediarios.
Mientras que Francisco "Panchito" Reyes, también legislador por el arnulfismo, ha recurrido a la comida para tratar de ganar simpatías entre los electores del populoso circuito 8-7 que reúne a los corregimientos más pobres de la ciudad capital, Santa Ana, Calidonia, Curundú y El Chorrillo. El legislador, que se hizo popular contando chistes en un programa de televisión, asegura que en su mandato ha regalado por lo menos tres mil bolsas de comida.
Reyes dice que cada una de las bolsas que tiene un costo aproximado de B/.8.50 comprende un total de once rubros, entre los cuales destaca: lentejas, arvejas, sardinas, porotos, azúcar, arroz, harina, macarrones, atún, pasta de tomates y sal.
Las bolsas se distribuyen a razón de cien por cada viernes, los beneficiados previamente son sometidos a un análisis socioeconómico y en algunos casos se les entrega un boleto múltiple que sirve para que retiren las bolsas en más de una ocasión.
Además de las bolsas, los viernes "Panchito" Reyes ha entregado en las puertas de la Asamblea Legislativa, estufas, colchones, lentes y otros enseres para las familias de este circuito. Según Reyes, los fondos para el financiamiento de estas bolsas de comida y los enseres, son en parte aportados por sus propios recursos y donaciones de la Fundación Benéfica Millenium 8-7, una Organización No Gubernamental (ONG) creada por él mismo.
Aseguró que originalmente esta ONG era financiada con sus partidas circuitales, pero desde que éstas fueron eliminadas, se dedica a algunas actividades para captar fondos, como el negocio de bienes raíces.
Con el inicio de la época escolar, Reyes con el apoyo del precandidato presidencial, Marco Ameglio también recurrió la distribución de mochilas escolares que contienen uniformes, útiles, zapatillas, zapatos y otros enseres que requieren los estudiantes.
Otra novedosa modalidad, relacionada con la comida, la ha introducido José Luis Fábrega, quien ha ideado el "Guachomóvil". Explicó que, desde el pasado mes de enero empezó la iniciativa de distribuir una plato de sopa con arroz que se entrega personalmente en las comunidades más necesitadas del circuito 8-9.
Fábrega dijo que el "Guachomóvil" se hace cada quince días. El proceso se inicia desde el viernes en la mañana con la compra de los vegetales y el sábado adquieren la gallina, rabito de puerco y la carne. En la madrugada del domingo empiezan con la preparación de los alimentos, labor que concluyen a las once de la mañana. Una vez concluida la preparación, se montan las pailas con el arroz y la sopa en el "Guachomóvil" que se traslada a un lugar previamente elegido y en horas del medio día empieza la "repartidera".
Cada domingo se reparten entre 2,500 y 3,000 comidas con sopa y arroz, lo cual se logra con una inversión aproximada de B/.500 que incluye la compra de los alimentos, las vasijas, cubiertos y gastos de movilización.
Fábrega indicó que se reparte una sopa con arroz para comer en el lugar. Si alguien quiere más guacho puede repetir, tantas veces como pueda, "si alcanza", pero no se llenan vasijas o platos para llevar.
La mayoría de las personas agradecen el gesto, pero no ha faltado quien diga que no está de acuerdo con la actividad, porque dicen que no son "muertos de hambre" que dependen de un plato de comida para vivir. Al iniciar el año escolar también se ha popularizado la repartición de mochilas escolares con uniformes y útiles escolares.
Manuel De La Hoz, legislador del Partido Revolucionario Democrático (PRD), distribuyó la semana pasada más de 5,000 mochilas con útiles y uniformes escolares entre estudiantes de escasos recursos del circuito 8-9.
Explicó que al igual que el resto de sus colegas no recibe partidas circuitales y por eso ha tenido que recurrir a recursos personales, así como el apoyo de comerciantes del área y la búsqueda de recursos otro tipo. Además mantiene un programa de subsidios a padres de su circuito como apoyo para el pago de la matrícula y otros gastos relacionados con el inicio del ano escolar.
El legislador Marcos González, también del Partido Arnulfista, es otro de los que mantiene un programa de distribución de cinco mil mochilas escolares en el circuito 8-6, distrito de San Miguelito.
Afirmó que al igual que sus colegas no recibe partidas circuitales y ha tenido que recurrir a recursos propios, así como el apoyo de amigos del sector transporte y empresarios del área para financiar este tipo de actividades.
Cada cual hace sus esfuerzos y trata de implementar las ideas que se le ocurran para tratar de captar la atención del electorado, hay que esperar hasta mayo de 2004 el día de las elecciones, cuando los electores emitan su voto para determinar si la repartición de comida y útiles escolares tuvo su resultado. Pero lo cierto es que para buscar votos los políticos panameños se las ingenian hasta el borde de las triquiñuelas.
Arroz, guacho o mochilas a cambio de tu voto
Ante los niveles de pobreza que vive el país, los legisladores buscan nuevas alternativas para captar la atención del electorado: arroz a bajo precio, regalos de colchones, repartición de guacho y útiles escolares.