Con la finalidad de que las conversaciones no se estanquen, representantes del Gobierno, de la sociedad civil y de las empresas de seguridad privada acordaron dejar los temas sensitivos que vayan surgiendo de la consulta del anteproyecto, que elimina la Ley 56 de 2010, para abordarlos al final de la discusión.
Abdiel Lamboglia, de la Cámara Panameña de Seguridad Privada, comentó que de igual forma han optado hacer con todo aquel punto que se desee incluir en el anteproyecto, ya que lo que se quiere es tener un documento consensuado.
Entre los temas que han quedado para debatir al final de las consultas están lo del nivel de escolaridad de los agentes de seguridad, el de los permisos de operación, que deben renovar cada cinco año las agencias.
De igual forma, ha sucedido con la modificación al Artículo 21, que establecía que las empresas que presten los servicios de seguridad deben brindar apoyo en caso de catástrofe o conmoción nacional.
Lamboglia señaló que en las reuniones de la semana pasada se ha avanzado hasta los términos de requerimiento para ser jefes de seguridad y supervisores.
El miércoles continuarán con el análisis.