El primer vicepresidente de la República, Arturo Vallarino, desestimó ayer que la causa criminal por narcotráfico abierta en Estados Unidos contra el ex candidato a legislador arnulfista, Oscar Osorio, sea una campaña contra el gobierno panameño, al tiempo que llamó al diálogo a los dirigentes del transporte colectivo que amenazan con un alza del pasaje, ya que ningún gremio puede estar por encima de la Ley.
"Esto no tiene que ver con ninguna campaña, hay personas que cometen delitos que tienen repercusiones internacionales y eso es totalmente inevitable. Eso se ha visto siempre en la historia y se va a seguir viendo", declaró Vallarino.
Osorio, al igual que una ciudadana holandesa está detenido en Panamá desde hace varias semanas, y es investigado por una Corte Federal de Miami, por supuesta conspiración para trasegar a Estados Unidos heroína y la droga llamada éxtasis, a la vez que un periódico estadounidense lo señaló como amigo de la presidenta de la República, Mireya Moscoso.
"Candidato puede ser cualquiera y miembro de un partido también, no se pone ningún examen a nadie para que entre a un partido político", manifestó Vallarino, al opinar que el caso Osorio en nada preocupa al gobierno.
"Creo que hay muchas personas que seguirán cometiendo delitos de todos los partidos políticos, amigos y adversarios del gobierno", sentenció Vallarino.
Sobre la amenaza de los dirigentes transportistas de aumentar el pasaje el próximo lunes 18 de septiembre, el primer vicepresidente recordó que el actual gobierno es derecho, por lo que nadie puede hacer cosas de hecho.
"La ley dice que nadie puede tomar en sus propias manos las decisiones, nosotros tenemos que conversar y dialogar", subrayó Vallarino.
A su juicio, a los transportistas todavía le quedan recursos legales que pueden aplicar, pero que "nadie puede aceptar que otros asciendan por encima de la ley".