La solicitud de renuncia de todos los magistrados de la Corte Suprema de Justicia de parte del arzobispo de Panamá, José Dimas Cedeño, continúa generando reacciones.
Jorge Fábrega Ponce, magistrado suplente de la Corte, considera que Dimas Cedeño se ha separado de su misión religiosa y se ha inmiscuido en lo que es un movimiento claramente político con objetivos que no son morales, como lo es la remoción de los magistrados.
"Esa intervención en política de monseñor Cedeño es contraria a nuestro ordenamiento constitucional y legal que establece claramente la separación entre la Iglesia y el Estado", agregó.
"Insto públicamente al arzobispo a que respete el orden constitucional, el debido proceso y que no proceda como un antiguo inquisidor que condena a las personas sin pruebas", expresó.
Fábrega recuerda que la historia enseña que la intervención abierta de un prelado de la Iglesia en política ha tenido consecuencias catastróficas.
Sobre este particular, el ex presidente, Guillermo Endara sostiene que la Iglesia tiene todo el derecho de manifestarse en los temas de Estado, y más si se trata de aspectos relacionados a la justicia.
"La justicia es un tema de Dios, pertenece a la naturaleza humana y no a la política", destacó Endara.
El ex mandatario afirmó que todos los ciudadanos incluyendo a los religiosos deben estar a favor de la justicia. "El problema es que en Panamá no hay justicia", añadió.
Considera saludable que la Iglesia se interese en estos temas, porque quien cree que la misión de la Iglesia es sólo escuchar confesiones y repartir comuniones, está equivocado.