El arzobispo de Panamá, José Dimas Cedeño, hizo ayer un llamado de unidad a los políticos y al resto de la sociedad, con el fin de lograr el bien común de toda la población, previo al proceso electoral del 2004.
Manifestó que este año preelectoral debe ser estímulo para que los políticos acepten la actividad poselitista como un servicio a la comunidad nacional, para la búsqueda del bien común y no para el lucro ni el bienestar personalista.
Las declaraciones de Dimas Cedeño se dieron en horas de la mañana de ayer, durante una homilía realizada en la Iglesia Don Bosco.
"Que Don Bosco sea un inspirador de la vida nacional y del ámbito personal, familiar y social. Todos los panameños debemos tener una fe comprometida de servir al prójimo y no quedarnos en una fe sentimental, sino una fe de compromiso de amar y servir, para saber construir un país nuevo donde reine la armonía", sostuvo.
Precisó que frente a todas las situaciones de violencia y de inequidad social que se vive en la actualidad en el país, lo que debe haber es armonía, unidad y respeto por los demás, "no sólo para los políticos, sino para toda la sociedad".
Recientemente miembros de la Conferencia Episcopal Panameña, reclamaron la existencia en el país de una democracia más participativa, para lo cual pidieron a la población educarse y esforzarse cada día más para gozar de una auténtica paz social.
Los obispos, reunidos en una sesión plenaria ordinaria de la Conferencia Episcopal Panameña, precisaron que para lograr esa democracia más participativa se impone al pueblo el deber de pronunciarse sobre las leyes y cambios estructurales que le afectan y a los órganos del Estado, la obligación de respetar los derechos del pueblo.
Advirtieron a los sectores políticos que deben poner especial atención en cumplir los compromisos asumidos para con los pobres, debido a que este incumplimiento trae repercusiones negativas sobre el proceso de paz.