El arzobispo de Panamá, José Domingo Ulloa, volvió a rechazar la Ley de Salud Sexual y Reproductiva, cuestionando la falta de responsabilidad de los padres de familia para corregir a sus hijo.
Ulloa advirtió que "la responsabilidad de educar a los jóvenes no es del Estado sino de los padres de familia", afirmando que ante esta situación "mucha gente está pescando en río revuelto y aprovechan esta realidad para meter sus propias ideologías".
Afirmó que los padres que aman deben amarrarse bien los pantalones y las faldas para decir "sí cuando el sí y no cuando es no, aunque (los hijos) echen espuma por la boca".
No obstante, reconoce que el resultado de la corrección también depende de quien la recibe, señalando que a pesar de las mejores disposiciones el otro puede hacerse más rígido.
El arzobispo también rechazó los comentarios y las críticas anónimas en los medios de comunicación que asegura están causando un daño en la sociedad. "Es muy fácil hablar y criticar del otro pero anónimamente", dijo.
"El mal de nuestro mundo es ese anonimato que en un aparente querer corregir a la gente y buscar el rumbo del país, nos escudamos", dijo.
"Hay que reconocer que tal vez, no siempre tenemos la suficiente autoridad moral para corregir a los otros", puntualizó.