A pesar de los escándalos de corrupción que estallaron por la aprobación del proyecto de ley para la creación del Centro Multimodal, Industrial y de Servicios (CEMIS) y la ratificación de dos magistrados de la Corte Suprema de Justicia, el actual período de sesiones ordinarias produjo más de ochenta proyectos de ley aprobados en tercer debate, número que supera los períodos anteriores.
La Asamblea Legislativa concluyó en la madrugada de hoy otro período de sesiones ordinarias en un sencillo acto en el cual el presidente de este órgano, Rubén Arosemena expresó su satisfacción de haber cumplido con los deberes que le impone la Constitución Nacional.
Para José Gómez Núñez, secretario general de la Asamblea Legislativa, el actual período de sesiones ordinarias concluirá con la aprobación de por lo menos ochenta proyectos de ley, cifra que supera todos los períodos anteriores.
Sin evaluar la calidad de los proyectos aprobados, la cantidad de aproximadamente ochenta proyectos de ley aprobados supera los 66 del período presidido por Laurentino Cortizo y los 53 que fueron aprobados durante la presidencia de Enrique Garrido.
Gómez Núñez mencionó entre algunos de los proyectos de mayor importancia aprobados en este período el que modificó el uso del Fondo Fiduciario para el Desarrollo (FFD) para reactivar la economía, el de la modernización del IDAAN y el que propiciaba la creación de los centros de llamadas internacionales o los Call Center.
Por lo menos quedarán pendientes de aprobación en segundo debate 14 proyectos de ley, mientras que en primer debate más de 60 proyectos de ley. Los proyectos que no lograron ser aprobados en tercer debate no podrán ser discutidos en el período que se inicia en el próximo mes de septiembre a menos que se vuelvan a presentar.
Según las cifras oficiales presentadas ayer por el secretario general, durante este período de sesiones ordinarias se presentaron un total de 176 proyectos de los cuales fueron aprobados más de la mitad.
Ernesto, quien dice ser jubilado, nos comentó que en un principio se resistía a salir de este barrio en el que ha visto pasar sus últimos 50 años, sin embargo, entendió que las cosas han cambiado y no puede pagar el costo de las casas restauradas.
Pero analiza con sus hijos qué alternativa le conviene. "Aunque no quiera salir, los dueños de la casa nos pueden sacar con una boleta de la corregiduría", afirma con resignación.
La Oficina del Casco Antiguo, en conjunto, con el Ministerio de Vivienda hacen un diagnóstico familiar para ubicar de acuerdo con los ingresos a las familias que aún quedan en el área.
Algunas han sido reubicadas en edificios tipo Salomón, construidos en barrios populares del centro de la ciudad; otras son incluidas en el Programa de Asistencia Rápida para Viviendas de Interés Social (PARVIS), pero algunas prefieren terrenos en Veracruz.