El asesor jurídico de Transparencia Internacional, Capítulo Panamá, Saúl Maloul Zebede, pidió ayer a los miembros de la Asamblea Legislativa que discutan urgentemente la modificación al Código de Etica, al tiempo que calificó como "deplorable" la actuación de dos legisladores en el pleno, cuando las graderías del parlamento estaban ocupadas por estudiantes de un colegio primario.
Los estudiantes de la Escuela Moderno San Juan, de Veraguas, presenciaron la sesión plenaria del pasado jueves, en donde se dio un agrio intercambio de palabras entre el legislador oficialista José Blandón y el perredista Anel Rodríguez.
Las actuaciones de estos legisladores, dijo Zebede, es un reflejo de lo que está pasando con la violencia estudiantil, es decir, todo esto tiene que ver con el ejemplo que están dando los adultos, en especial los que están llamados a servir de modelo a la juventud.
Sostuvo que la conducta de los legisladores no hace más que ratificar que la juventud de hoy día, carece de modelos adecuados en los que pueda mirarse como a un espejo para aspirar a mejores cosas, que aquellas que le ofrece las calles y la vulgaridad a la que ha estado sometida todos los días.
Por lo tanto, enfatizó, gran parte de la responsabilidad de la violencia que se está experimentando en los últimos tiempos, en particular la violencia estudiantil, la tenemos los adultos que no sabemos inculcar con nuestros buenos ejemplos valores superiores.
"Este comportamiento de parte de los legisladores, se está convirtiendo en el pan nuestro de cada día. Lo que solían ser enfrentamientos esporádicos, hoy son diarios y que dicen muy poco de la labor a la que están llamados a realizar los llamados padres de la Patria", recalcó.
Zebede, hizo un llamado a los miembros del Parlamento para que hagan urgentes modificaciones al código de ética, que según informó tiene 6 años pendientes de aprobación en la Asamblea Legislativa.
Señaló que esas modificaciones deben incluir sanciones mucho más severas que las que contempla el documento actual, para aquellos legisladores que incurran en conducta impropia.
"Se necesita urgentemente un código de ética y honor parlamentario. No cualquier código, sino uno en el que esté claramente delimitada las incompatibilidades de los legisladores y donde haya sanciones severas, incluyendo la posibilidad de perder la curul para aquellos legisladores que cometan actos muy graves", recalcó.