Nación

Asamblea: más de 20 años entre ‘pactos de recámara’

El “pacto de gobernabilidad” que hoy ensayan los diputados electos del Partido Revolucionario Democrático y el Partido Panameñista es un botón entre la muestra de pactos que surgieron dentro del primer Órgano del Estado en los últimos 24 años.


Cronología
  • Época de Endara
  • Guillermo Endara (q.e.p.d.) al perder la representatividad dentro de la Asamblea optó por gobernar a través de Decreto y al final de su periodo acudió a la Asamblea para crear la Policía Nacional.
  • En desventaja
  • Los expresidentes Ernesto Pérez Balladares y Mireya Moscoso entraron a gobernar con una minoría de diputados de sus partidos y a través de acuerdos consiguieron la mayoría representativa.
  • Nuevos
  • En 2009 el actual presidente Martinelli pactó una alianza con el ahora presidente electo Varela. Ahora Varela llega a gobernar con solo 12 diputados.

El “pacto de gobernabilidad” que hoy ensayan los diputados electos del Partido Revolucionario Democrático y el Partido Panameñista es un botón entre la muestra de pactos que surgieron dentro del primer Órgano del Estado en los últimos 24 años.

Cargando la bandera de “gobernabilidad”, han trascurrido nueve pactos, con diversas condiciones y situaciones que colocaron en desventaja a los gobiernos de turno para obtener una mayoría representantiva que pudiera aprobar los proyectos de ley necesarios para gobernar.

 

Aunque fue en 1999 cuando por primera vez trascendió en la opinión pública el término “pacto”, ya en 1990 y 1994 los presidentes Guillermo Endara y Ernesto Pérez Balladares, respectivamente, entraron a negociar para obtener los escaños dentro del hemiciclo.

En el caso de Endara, este perdió la representatividad en la Asamblea después de romper la alianza con el otrora Partido Demócrata Cristiano (PDC); mientras que Pérez Balladares tuvo que sumar diputados de los fenecidos Solidaridad y Papa Egoró para pasar de 33 diputados a una mayoría de 37 diputados, de 72.

 

Pero “El Pacto de La Pintada”, que ocurrió el 1 de septiembre de 1999, al tiempo que Mireya Moscoso tomaba posesión como primera mujer presidente de la República, fue el que desató la moda de los pactos entre diputados en pro de la figura presidencial.

En aquella ocasión, la línea política de Moscoso solo logró 24 diputados y tras una negociación entre miembros del otrora PDC, Solidaridad y el Partido Liberal, Moscoso logró tener de su parte a 36 diputados, de 71.

 

Para el año 2000 se originó el “Pacto Meta” o de Mejoramiento y Transformación de la Asamblea, en el que las facciones del PDC y PRD negociaron el cargo de presidente de la Asamblea. En 2002 el llamado “Pacto de Boquete” negoció, nuevamente, el cargo de la presidencia de la Asamblea en favor de la expresidenta Moscoso.

El pacto o acuerdo más reciente fue entre Ricardo Martinelli y Juan Carlos Varela, en las pasadas elecciones de 2009, en el cual se aliaron para conseguir la derrota del PRD. Una alianza que duró hasta 2011 y en la que el oficialismo promovió el transfuguismo como solución para llegar a la mayoría de 42 diputados, tras la ruptura de la alianza.

 

A parte de estos pactos, la presidencia de la Asamblea también se negoció para la vigencia de 1992 y 1993. En los últimos 24 años el único presidente que logró una mayoría absoluta dentro del Órgano Legislativo fue Martín Torrijos, quien con 43 diputados de su alianza no tuvo necesidad de hacer acuerdos.

Todos estos acuerdos, sumado al que realizan en la actualidad los diputados del PRD y panameñismo, suman 9 negociaciones. En esta ocasión, la Asamblea Nacional solo logró ser representada por 12 diputados del panameñismo.

Expectativa

Aunque sectores de la sociedad civil históricamente han criticado los llamados “acuerdos de recámara” -que reciben este nombre por considerarse poco transparentes a los ciudadanos-, el que se prepara en esta ocasión recibe mayor expectativa, porque el gobierno entrante y los diputados del PRD y el Partido Panameñista impulsan el llamado a una asamblea constituyente paralela que algunos conocedores del tema cuestionan que no debe ser politizada.

“Deben tener algún tipo de acuerdo para no acaparar las candidaturas por parte de los partidos políticos. Si el pueblo percibe que es una constituyente política, se va a rechazar”, opinó el abogado Ernesto Cedeño.

Con él coincide Elia de Tulipano, representante del Foro Ciudadano en la Comisión Nacional de las Reformas Electorales, quien teme que ambos partidos políticos (PRD y panameñista) ajusten la solicitud de una constituyente a un “acuerdo de recámara”.

De Tulipano lamenta que no es la primera vez que los diputados realizan acuerdos de espaldas a los electores y cree que el documento que se está negociando en la actualidad debe ser debidamente informado a la población.

El borrador que se prepara entre ambas bancadas tiene sus bases en el acuerdo constitutivo de 2012 del Frente por la Defensa de la Democracia, más conocido como “frente guacho”, en el cual, entre otros puntos, se estableció el compromiso de organizaciones y partidos políticos de llamar a una asamblea constituyente paralela para modificar la Constitución Política, durante el primer año de gobierno del periodo constitucional 2014-2019.

Los diputados de las dos bancadas que sostienen las conversaciones por la gobernabilidad desde que se revelaron los resultados de las elecciones generales en mayo pasado todavía no precisan que día se dará a conocer el acuerdo, solo aseguran que su norte es la “gobernabilidad”.


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932654
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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