El presidente de la Asamblea Legislativa, Enrique Garrido, aseguró ayer que este Organo del Estado no tiene fondos para cumplir con la promesa de la presidenta Mireya Moscoso de destinar una partida de B/.10 millones para el Hospital Santo Tomás, puesto que mantiene actualmente en reserva sólo B/.9 millones, los que serán destinados a la construcción del nuevo palacio legislativo.
Según Garrido, los B/.9 millones están legalmente comprometidos para la construcción de la nueva sede de la Asamblea Legislativa en las áreas revertidas.
"Eso es un compromiso que hay, ya eso es ley de la República, y creo que es necesario que se respete lo establecido en la ley", precisó el legislador de la Bancada Popular.
Sin embargo, admitió que como presidente de la Asamblea Legislativa le corresponderá tomar una decisión equitativa en torno a esta situación, pero primero deberá sentarse a dialogar "seriamente" con la presidenta Moscoso.
No descartó que estas conversaciones conlleven puntos encontrados, por lo que apeló a las "buenas relaciones" que hasta el momento la alianza legislativa que lo llevó a la presidencia de este órgano mantiene con Moscoso, para llegar a una solución concreta y viable.
De acuerdo con Garrido, Moscoso "nunca" prometió esta cantidad, ya que el gobierno es consciente de que la Asamblea Legislativa está comprometida legalmente a invertir esta partida en la construcción del nuevo palacio legislativo. Para derogar la ley, dijo Garrido, será necesario que los 71 legisladores lo aprueben unánimemente.
Aclaró que contrario a lo que se piensa, la Asamblea no cuenta con ninguna partida alterna o especial para hacerle frente a la petición de Moscoso.
"En la Asamblea Legislativa no hay dinero, nosotros mismos, ahora que llegamos, no tenemos ni para funcionar, por lo menos hasta fin de año, no hay plata", destacó.
De acuerdo a los registros que reposan en la presidencia de la Asamblea Legislativa, este órgano solamente cuenta con un total de B/. 716 mil para su funcionamiento hasta el mes de diciembre, cuando se apruebe el presupuesto del próximo año, por lo que se tuvo que solicitar al Ejecutivo un crédito extraordinario para cumplir con sus compromisos.
En cuanto a la posibilidad de recortar las denominadas partidas circuitales, Garrido afirmó que tales recursos tampoco existen porque se agotaron.
Normalmente, según explicó, para los últimos meses del año los recursos del órgano han sido agotados y sostuvo que ello fue comprobado por sus antecesores.