- 20 millones de dólares sugiere la Asamblea a la UP que destine para la compra.
- 400 hectáreas necesitan los estudiantes para sus prácticas de campo.
Opinión, Rodrigo Cambra - Vicedecano de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la UP
- Malestar entendible
- Aunque este es un problema interno, no hay que culpar a los estudiantes por buscar apoyo de afuera para la consecución de una finca para sus prácticas. Ellos han subido hasta la sede administrativa de la Universidad de Panamá en muchas ocasiones, sin obtener una respuesta satisfactoria a esta necesidad. Y al no tener una respuesta, ahora buscan otra opción con el Gobierno central. Es natural que con la llegada de una nueva administración intenten un acercamiento, a ver si logran una actitud más comprensiva allá. Pero con respecto al Gobierno anterior, no podemos dejar de mencionar que también recibimos apoyo de instituciones como el Idiap o el Mida, que diligenciaron prácticas en fincas estatales. También es justo decir que el avalúo de nuestro terreno en Tocumen era de $43 millones, y nos dieron $109 millones. Claro, sin olvidar que de ese monto, solo se ha pagado a la Universidad de Panamá $50 millones. Es decir, todavía hay $59 millones del otro lado.
Afectados reaccionan en medio de la crisis
- Luego de 50 meses de espera, exigen la mediación del Gobierno central
- Luis Quintero - Dirigente estudiantil: Solicitamos al Gobierno que tome este problema como un asunto de Estado. Aquí somos más de 500 estudiantes, pero es más que eso, hablamos también del sector agropecuario y, por ende, del futuro de nuestra seguridad alimentaria.
- Silvia Chavarría - Estudiante de III año: Nos sentimos ofendidos por la demora en conseguir un terreno para construir el centro de investigaciones. Actualmente enfrentamos muchas dificultades a la hora de realizar las giras; no ocurriría así si contáramos con un terreno propio.
- Luis Aldeano - Vocero estudiantil: Exigimos que se aclare la participación del director de planificación en una permuta que trajo retrasos. También fue señalado en el proceso de la planta solar fotovoltaica en Chiriquí. En ambos casos se habla de irregularidades.
La Universidad de Panamá (UP) vendió hace dos años, para la expansión del aeropuerto de Tocumen, la finca donde la Facultad de Ciencias Agropecuarias realizaba sus prácticas de campo y experimentos. Y lo que en principio parecía un buen negocio se ha convertido en un gran dolor de cabeza para las autoridades universitarias, que no logran adquirir una nueva finca.
Cansados de promesas incumplidas, los estudiantes de esta facultad desafiaron el modelo autónomo de Universidad de Panamá y llevaron el problema hasta la Asamblea de Diputados.

“Sabemos que debió ser un asunto interno, pero el problema les quedó grande y ya no podíamos esperar más. Es injusto seguir haciendo experimentos en vasitos de plásticos y en potes”, reclamó el dirigente estudiantil Luis Quintero.
Acciones

Y desde el primer contacto de los estudiantes con la Comisión de Asuntos Agropecuarios, se han venido dando una serie de acciones -que sin ser definitivas- han sacudido el letargo con el que las autoridades universitarias han llevado el tema.
Lo primero que organizó la Asamblea fue una reunión con el rector Gustavo García de Paredes, algunos de sus asesores, tres profesores de la Facultad de Ciencias Agropecuarias y cinco estudiantes.

El encuentro dejó al descubierto el principal obstáculo en el intento de conseguir un terreno para las prácticas de los estudiantes de Ciencias Agropecuarias de la Universidad de Panamá: la figura de una “permuta” (intercambio sin mediar dinero) entre una finca de la UP en Tocumen y otra privada en Chepo.
“Y en las conversaciones posteriores, el propio rector se ha sorprendido de muchos aspectos que él desconocía sobre esta permuta”, reveló el diputado Alfredo “Fello” Pérez, miembro de la Comisión de Asuntos Agropecuarios.

“No tiene sentido una permuta de una propiedad que vale $80 millones (la de la UP en Tocumen) por otra en Chepo, que si bien es más amplia, no puede costar más de $15 millones... había algo sospechoso allí”, opinó el diputado.
Por otro lado, hay que recordar que la venta de los terrenos de la Universidad de Panamá a Tocumen S.A. fue por $109 millones, y ya recibió $50 millones.

“Si hay dinero, nuestra recomendación es que la UP no pierda una propiedad, sino que con parte de esos fondos adquiera una finca nueva, sin intermediarios, para evitar más dilataciones”, indicó Pérez.
Y es que la UP ya ha diligenciado varias compras en el sector este. Pero terrenos de un valor cercano a los $10 millones, de pronto (debido a los intermediarios) terminaban siendo ofrecidos hasta en $15 millones.

“Eso se acabó. Ahora se negociará directamente con los dueños. Y nosotros, desde la Asamblea, seremos fiscalizadores de que se ofrezcan precios justos”, prometió el diputado Pérez.
Prácticas
Pero mientras se busca un terreno a la venta, apto para labores agropecuarias, accesible y de al menos 400 hectáreas, los estudiantes de Agropecuaria siguen errantes por todo el país, visitando fincas privadas para sus trabajos de campo.
En la capital uno de estos espacios es el Hogar de Ancianos Bolívar, con 18 hectáreas donde se trabajan cultivos de maíz, yuca, zapallo y plátano. Y en la parte pecuaria, se atienden cerdos y pollos, entre otros.
“Agradecemos el apoyo del asilo Bolívar, pero la verdad esto es un simple paliativo”, explicó a Panamá América el profesor Luis Salazar, mientras realizaba en esta finca experimentos de cultivos tropicales con un grupo de estudiantes de tercer año.
“En esta carrera hay un matrimonio indisoluble entre el aula y las investigaciones de campo. La teoría debe ir acompañada de la práctica”, recordó Salazar, quien es consciente de que en la UP hay otras Unidades Académicas con necesidades, “pero ya es tiempo de hacerle justicia a la Facultad de Ciencias Agropecuarias, que sigue sin un terreno fijo”, resumió Salazar.
Estudiantes volverán a las calles con más animales
Las peculiares medidas de presión que han escenificado los estudiantes de la Facultad de Ciencias Agropecuarias, con cierres de calle en compañía de aves, chivos, cerdos y hasta caballos, podrían repetirse.
Y aunque han dado una tregua para conversaciones —con la mediación de la Comisión de Asuntos Agropecuarios de la Asamblea de Diputados—, los líderes estudiantiles confirmaron a Panamá América que insistirán en las medidas de presión en las calles si no ven resultados.
Así lo explicó el vocero estudiantil Luis Aldeano. “Si no vemos avances en menos de 15 días, retomaremos las protestas en las calles y organizaremos una teletón para conseguir fondos por nuestra cuenta, si la Universidad continúa con esta dilatación. Volveremos a la Transístmica, y si es necesario, iremos a otras avenidas, y acompañados de más animales.
Los estudiantes también pidieron que se aclare el papel que estuvo jugando en los trámites de la permuta el Dr. Enrique Lau Cortés, director general de Planificación y Evaluación de la Universidad de Panamá.