Aún, faltando más de 200 intervenciones, los diputados acordaron suspender indefinidamente la discusión de la norma de salud sexual y reproductiva.
Hoy se debe presentar un informe a la Comisión de Salud de la Asamblea Nacional, en el que se recomienda detener el avance del proyecto 442, puesto que no hay consenso y crea la desintegración.
Luego de haber escuchado 100 consultas y de recibir 50 escritos, los diputados detectaron que el denominador común en la mayoría de las sesiones es regresarlo al Ejecutivo.
En el documento, los comisionados manifiestan que la posición de los participantes en las rondas de consulta ha sido irreconciliable y reiterativa, ya que por un lado la mayoría rechaza el proyecto de plano, y por el otro, un pequeño grupo lo apoya.
El único que votó en contra de que se suspendiera el proyecto fue Crispiano Adames, suplente del perredista Franz Wever.
De hecho, la antesala a muchas participaciones se hacía con protestas y duras críticas.
Reacciones.
Los diputados Vladimir Herrera y Juvenal Martínez coinciden en que no hay consenso.
En tanto, el sacerdote católico, Rosendo Torres, opinó que muchas de las preocupaciones estaban en la reglamentación, porque habían interpretaciones subjetivas.
Consideró que en las discusiones habían posiciones apasionadas, pero la Iglesia se opone al uso del preservativo.
A su juicio, hay que legislar sobre la orientación sexual porque hay conductas desordenadas.
Varios grupos opuestos revelaron que la norma flexibiliza la pérdida de autoridad de los padres sobre sus hijos.
Además, dijeron que se busca la tolerancia y promoción de prácticas sexuales contrarias a lo divino y naturalmente establecido.