Un agente de seguridad terminaba su turno de trabajo cuando cuatro sujetos, entre ellos dos menores de edad, lo mataron para quitarle su arma de fuego.
Los delincuentes sin mediar palabra dispararon contra el agente de seguridad que brindaba servicio en el Minisúper y Panadería Liser Fu, en Villalobos, Pedregal.
Con este nuevo homicidio queda comprobado que los agentes de seguridad privada se han convertido en la presa favorita de los delincuentes para robarles su arma.
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