Enrique Sánchez Franco había desaparecido hace dos días. Pero ayer un familiar lo encontró muerto y en posición boca abajo en la regadera del baño de su residencia en Nuevo Arraiján.
Unidades de la Policía Técnica Judicial revelaron que Sánchez, quien laboraba como visitador médico, tenía el rostro ensangrentado por el golpe que recibió con un objeto contuso. Además estaba encerrado en el baño con una apuñalada en su anatomía.
Los homicidas, que se presume eran conocidos de la víctima porque las puertas no fueron violentadas, se llevaron el vehículo marca toyota yaris color negro con matrícula 226391 del año 1991, además del CPU de la computadora, el celular, tarjetas, un teatro en casa con un televisor pantalla gigante, por lo que aparentemente el móvil fue el robo.