UNA mañana desperté y cuán grande fue mi sorpresa. Junto a mi mesita de noche encontré un regalo que jamás imaginé, con una nota deseándome "Feliz cumpleaños, querida hija".
Me sorprendí más porque no era el día de mi cumpleaños. Pero mi papá, un poco despistado, un mes antes de lo previsto, sin caracterizarse por ser atento o cariñoso, se anticipó a la fecha y sin consultarle a mi mamá decidió hacerme aquel obsequio que por mucho tiempo esperé.
Así es mi papá. Me sorprende con cada cosa, porque cuando pareciera que sólo le importa hablar del deporte de temporada o descansar mirando el televisor, está atento a todo lo que hago, porque aunque ni siquiera me pregunte, sé que sabe lo que hago.
Así es él, a veces fiestero e irresponsable, pero muy preocupado por sus hijos. Apasionado, impetuoso y temperamental, parece no afectarle demasiado las cosas o busca en la fiesta una ruta de escape, pero no por eso deja de sufrir en silencio las penas que lo agobian.
Alegre o triste, eufórico o silencioso, sacrificado o fresco, sabio o ingenuo. Así es mi papá y el de muchos panameños.
Panamá América realizó un sondeo de opinión que dio como resultado una descripción general de nuestro papá panameño.
Aunque la mayoría opinó que se caracteriza por gustarle la fiesta, el alcohol y el deporte, así mismo, reconoce que son trabajadores y responsables.
Que son apegados a sus hijos en las buenas y las malas, y tratan, aunque no tengan un "manual de ayuda en mano" de impulsarles valores y buenos ejemplos.
Brindar estas respuestas no fue una tarea fácil, porque por un lado están los idealizados o el prototipo del que quisiéramos tener, mientras que los resultados finales apuntan a que el nuestro es un papá fiestero, despreocupado y poco responsable.
La mayoría de los encuestados señaló que a los padres panameños les gusta salir a parrandas, sin medir los excesos. Además, les encanta ver televisión en su tiempo libre y hacer deporte sólo bajo el criterio que es saludable y es "normal"que cuando visiten una cancha de fútbol al final del partido es fácil encontrarlo con botella en mano, mientras vigila el juego de sus hijos.
Pero estos señalamientos no son fantásticos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que Panamá es uno de los países con mayor consumo de alcohol en Centroamérica, superado por Belice y arriba de Costa Rica.
Nuestros padres, trabajadores y jóvenes, consumen unos 47 litros anuales de cerveza por persona. Y aunque estas cifras parecen frías y desalentadoras, hay otras que son un llamado de atención.
Cifras como las del Registro Civil señalan que entre 1995-2000 se registraron 46 mil niños reconocidos sólo por su madre.
Además, las peticiones de pruebas de ADN de afiliación que realiza del Instituto de Medicina Legal registraron un aumento vertiginoso en el 2004 a 800 pruebas.
Pero pese a lo anterior, no todos los padres son iguales, porque aunque lleguen tarde a eventos importantes como la graduación de sus hijos y tengan miles de compromisos, a diario sacan tiempo para dedicárselos y preguntarles ¿cómo estás?, lo que demuestra cuánto un padre puede amar a su hijo.
Marcos Vega. “Hay muchos padres trabajadores como hay muchos padres flojos".
R. Monroy. "Padre es el que cría no el que engendra, por eso padre verdadero hay muy pocos".
José Atencio. "Los padres siempre ayudan a los hijos a que se superen y los orientan".
Elvis Herrera. "Sólo un 70% es responsable y se dedica a su trabajo y a sus hijos".
José Tejada. "Algunos son un poco irresponsables, porque no saben criar a sus hijos".
Así es mi papá.. y así también
Todavía hay padres que aunque no son atentos, se preocupan por sus hijos. Así, también hay fiesteros, trabajadores, responsables y dedicados.