Panamá sólo era parte de la ruta de los asiáticos, quienes eran guiados por dos coyotes que están detenidos en la Policía Técnica Judicial (PTJ).
La semana pasada se hallaron los cadáveres de tres asiáticos, que estaban en las riberas de la playa Costa Esmeralda. Ellos eran parte de un grupo que pretendía cruzar por el territorio nacional.
Según la fuente, los asiáticos detenidos y los dos "coyotes" o traficantes de humanos, pretendían pasar un tiempo en San Miguelito, para luego seguir su camino hacia Norteamérica.
Explicó que la ruta que seguirían es la misma de antes. Transitan por países de Suramérica, como Ecuador, Venezuela y Colombia por mar, hasta llegar a Panamá. Luego van hacia su destino, que por lo general es Norteamérica.
El dinero que pagaron estos extranjeros a sus guias aún no ha sido determinado en las investigaciones, pero señala el informante que siempre depende la ruta.
Los panameños Yorji Arturo Cedeño Miranda, de 24 años, residente en la comunidad de Gariché, provincia de Chiriquí; y Luis Alberto Concepción Alvarado, de 40 años, con residencia en el distrito de Barú, son los que están detenidos por el delito de tráfico de humanos.
Mientras, se conoció que los asiáticos serán deportados en los próximos días a su país de origen.
La entrada de indocumentados asiáticos, principalmente los procedentes de China Continental, representan un gran negocio. Se estima que cada uno paga a sus guías hasta 20 mil dólares.
Panamá es un punto de trasiego de personas procedentes de diversas partes del mundo, que van hacia Estados Unidos.
Los guías de ilegales logran obtener mil, 5 mil y hasta 20 mil dólares por trasladarlos de un país a otro.
Las penas en Panamá para los "coyotes" es de 5 a 10 años de cárcel.
En la travesía los ilegales se corren el riesgo de morir.