Si creía que sólo sacar una cita y esperar a que lo atiendan en alguna policlínica de la Caja de Seguro Social (CSS) es un suplicio, igualmente realizar algún trámite en esta institución.
Afiliar a un hijo, tramitar lentes, pensión de sobreviviente, prótesis, maternidad, vejez o invalidez es una larga espera. Por su puesto que debe ir a horas tempranas.
No es sólo tomar un tiquete, dependiendo de lo que vaya a realizar, hay que esperar de pie porque las sillas, más de 30, están ocupadas.
Cuando le toca su turno (luego de una hora o más) y piensa que será rápidamente atendido, su trámite demorará lo que el funcionario disponga. Pues en ese periodo, éste toma una o varias llamadas, saluda a un conocido, ayuda a otro colega y finalmente se voltea para atenderlo.
No existen filas para jubilados, embarazadas, no hay un orden. Los asegurados son atendidos por números, letras y colores, lo que hace más confusa la espera, no se sabe si llaman al 43 A, B o al número del color celeste o verde. Al ir a esta agencia recuerde llevar todos los papeles posibles de lo contrario deberá regresar al día siguiente. Esto ocurrió en la agencia de la CSS de Ojo de Agua, San Miguelito.