La explosión de un artefacto en el centro de la capital mexicana, que dejó ayer un muerto y dos heridos, sembró la incertidumbre entre las fuerzas de seguridad, que aún desconocen los motivos del estallido. La capital mexicana ha sido blanco de atentados explosivos en los últimos años, generalmente reivindicados por grupos guerrilleros. Analistas coinciden en que la explosión estaría vinculada a los capos del narcotráfico, después de que la policía les ha dado fuertes golpes.