Molestos se encuentran los pacientes de la policlínica Manuel Paulino Ocaña porque debieron ser atendidos en el pasillo, por el fuerte olor a pintura en los consultorios.
A pesar de que la policlínica fue pintada el fin de semana, el olor se sentía. Afectó a los pacientes, médicos y enfermeras.
Los médicos anunciaron que hoy volverán a atender en los pasillos hasta que se disipe el olor.