Un informe de Aduanas de Panamá indica que este año, en dos ocasiones han incautado este tipo de mercancía, procedente de Perú.
Se trata de las marcas Lacoste, Tommy Hilfiger y Polo. El martes la Policía Técnica Judicial detuvo a una azafata que traía 40 suéteres. Le costaron $.4.00, pero los vendería en más de B/.40.
Todas estas circunstancias fortuitas, la madre de José Miguel Araúz las atribuye al Cristo de Esquipulas de Antón, del que su hijo es devoto.
"Mi hijo tiene una postal del Cristo de Esquipulas debajo de su almohada", contó ayer la señora Maritza a Panamá América en el Hospital Paitilla, mientras le practicaban una operación a José Miguel en el brazo.
Ese 8 de junio el joven se levantó para asistir al proyecto. Amaneció lloviendo, pero a pesar de eso decidió ir a su trabajo cubierto con un paraguas que le prestó su mamá.
Narra la señora Maritza que las últimas palabras que dijo a su hijo antes de que saliera por la puerta de su casa en Villas del Rey, Panamá Viejo, fueron: "Ve con Dios".
"Ese mismo día cumplía un año en el proyecto y el próximo 30 de junio celebrará sus 28 años", acotó la señora con voz entrecortada.
Uno de los trabajadores que presenció el hecho fue el ingeniero, Reynaldo Barría, quien sostuvo que mientras hablaba por su celular vio el cuerpo cayendo.
Barría solicitó la presencia del camión en ese sitio específico para descargar el cemento, aunque por lo general lo hacen en otro punto.
A José Miguel le amputaron la pierna; sin embargo, su madre es optimista y cree que su hijo saldrá adelante.
El caso de José Miguel Araúz motivó la protesta de sus compañeros, quienes por varios días cerraron la calle para exigir que se mejoren las medidas de seguridad en las construcciones.
Hoy dirigentes del SUNTRACS deben reunirse con la defensora del pueblo, Mónica Pérez para hablar sobre seguridad.
La reunión está pactada para las 10:00 a.m.