Las cifras de estudiantes fracasados es el centro de discusión entre las autoridades del Ministerio de Educación (MEDUCA) y gremios docentes por descubrir las razones que mantiene la estadística en 63 mil 359, entre reprobados y en recuperación.
Aunque las estadísticas oficiales revelan que hubo una disminución de fracasos de 8 mil 131 estudiantes comparados con el 2011, aún se desconocen los motivos que mantienen las cifras en 41 mil.
La investigadora en educación Ileana Gólcher atribuyó el problema a que el MEDUCA no dispone de un programa de investigación educativa que le permita identificar científicamente las deficiencias en el sistema para bajar los índices de fracasos.
Manifestó que desde 1995, la entidad no cuenta con esta herramienta útil para corregir los errores.
No obstante, mencionó que el principal caldo de cultivo está en la crisis familiar que existe en el país como pobreza, desintegración, violencia y pérdida de valores.
Otro de los factores atribuidos por Gólcher es la metodología educativa que utilizan los docentes, que no se ajusta a la necesidad educativa, y los criterios de evaluación que se utilizan en la educación primaria.
Sobre el señalamiento de los gremios docentes de que la aplicación del Plan de Transformación Curricular es la causante de los fracasos, Gólcher consideró prematuro hacer evaluaciones de este tipo.
“Científicamente no se puede probar, es muy prematuro para evaluar los resultados de este modelo de programa educativo”, dijo.
La dirigente Yadira Pino, de la Asociación de Educadores Veragüenses, consideró necesario que la titular de Educación evalúe la aplicación del Plan de Transformación Curricular para evitar que las cifras se incrementen conforme pasen los años.
Opinión compartida tiene el dirigente Andrés Rodríguez al destacar que las autoridades no revelan las cifras finales de fracasos para evitar escándalos.
Dichas acusaciones son desestimadas por la ministra de Educación, Lucy Molinar, quien reiteró que las estadísticas tienen una tendencia a la baja.
Sin embargo, aceptó que las cifras son el resultado de las nuevas exigencias que se aplican en el sistema educativo.
“Son cambios que ya existían, pero que nosotros estamos aplicando porque nuestra juventud tiene derecho a una educación de calidad”, puntualizó. Molinar coincidió con Gólcher en que la pérdida de los valores influye en las estadísticas de fracasos.