Macre explicó que en Panamá es difícil investigar un caso de atropello y fuga porque actualmente hay limitantes en el trabajo del personal de tránsito.
"Una de las limitaciones es que en Panamá no hay regulaciones sobre la venta de llantas de poco uso. El tipo de llanta es importante en algunos de estos incidentes pero es complicada la búsqueda debido a que no hay un control en este aspecto", manifestó Macre.
Esto porque las llantas dejan marcas en el pavimento. Macre agregó que otro problema es la reventa de vehículos. No obstante, manifestó que a pesar de lo afanoso que es averiguar los atropellos y fugas, se ha logrado el paradero de algunos conductores que han cometido este delito.
Citó el caso en el Corredor Norte, donde un conductor atropelló a un ciudadano y se dio a la fuga. Sin embargo, una de las cámaras que existe en la vía permitió identificar los primeros números de la placa y con la descripción del vehículo se encontró al responsable. De acuerdo al capitán, las cifras en cuanto a atropellos y fugas en la ciudad de Panamá han bajado, pero cuando se dan es necesaria la cooperación de las personas que se encuentran en el lugar de los hechos.
Pero mientras en la capital han disminuído los casos, en la provincia de Chiriquí se ha incrementado de manera alarmante.
Joaquín Pérez Calderón, juez segundo de tránsito de la ATTT, recomendó que en estos casos se debe anotar o memorizar el número de la matrícula del vehículo y dirigirse a una subestación de policía de tránsito para interponer la denuncia. Recalcó que en caso de que no se tenga la matrícula del vehículo será difícil hacer la investigación, ya que otros elementos como el color no son prueba de que determinado auto estuvo involucrado en el accidente.