La audiencia preliminar seguida a los cubanoamericanos Luis Posada Carriles, Guillermo Novo, Gaspar Jiménez y Pedro Remón fue una pérdida de tiempo y dinero, aseguró Miriam de Novo, debido a que para su juicio, el juez se encontraba predispuesto.
Miriam de Novo estimó que lo más prudente hubiese sido entrar a la audiencia de fondo, tal como la mayoría de los abogados de la defensa lo solicitaron y ello habría ahorrado mucho dinero y tiempo a la administración de justicia.
Concluyó que esta situación genera la realización de un nuevo juicio de fondo, en donde se requerirá de varios días para leer las sumarias, alegatos y la valoración del juez para tomar una decisión final sobre los investigados.
La realización de la audiencia preliminar de la pasada semana que duró tres días incluyó la movilización de los ocho sindicados en varios vehículos de la Dirección de Información e Investigación Policial (DIIP), el despliegue de unas 100 unidades de los estamentos de seguridad, que incluía agentes del Grupo de Acción Policial (GAP), ciclistas, linces y personal de seguridad de la Corte.
El dispositivo de seguridad también incluía perros antiexplosivos, tiradores con miras telescópicas, situados en puntos altos y personal de civil infiltrado entre los grupos estudiantiles que piqueteaban la sede del tribunal.
Según algunas estimaciones, el costo de una audiencia de este tipo incluyendo toda la logística utilizada por los estamentos de seguridad, movilización, instalación del centro de prensa y la alimentación, puede estar cercano a los B/.10,000.
En este sentido, el abogado Rogelio Cruz, miembro de la defensa de los sindicados, aseguró que el juez pudo acoger su petición de juicio abreviado y haber analizado el fondo de las sumarias y determinar el grado de responsabilidad de cada uno.
Cruz consideró que el juez Enrique Paniza tenía una decisión aún antes de escuchar los alegatos de las partes y que en este caso la celebración de la audiencia preliminar fue una pérdida de tiempo para la justicia.