El Juzgado Décimo Tercero realizará el próximo martes la audiencia al ex sacerdote Pedro Hernández Rabadán, acusado de trafico internacional de drogas y homicidio culposo en perjuicio de la menor Elva Góngora.
A Rabadán, de 68 años, se le señala como el presunto cabecilla de una red de narcotraficantes que enviaba cargamentos de cocaína camuflados en envases de Jugo Galáctica, que tenían como destino España.
La red fue desarticulada cuando uno de los envases llegó por accidente a manos de la menor Elva Góngora, quien ingirió el contenido del envase y falleció a causa de complicaciones cardíacas surgidas tras la ingestión de la cocaína líquida.
Según las investigaciones realizadas por la fiscalía de drogas, el padre de la menor, quien laboraba en la empresa World Company, utilizada para el almacenamiento de los jugos, había sustraído uno de los envases de jugo y lo había entregado para la merienda de su hija, sin conocer que contenía cocaína líquida.
El juzgado inicialmente dio una medida cautelar de casa por cárcel a Rabadán por tener 68 años de edad, pues la ley permite dar este beneficio a los detenidos cuya edad sea mayor de 62 años, pero la fiscalía apeló la decisión y la Corte Suprema de Justicia decidió mantener su arresto.