Las autoridades de la Universidad de Panamá (UP) advirtieron que "pondrán en cintura" a las asociaciones estudiantiles que mantienen un negociado rentable con las fotocopiadoras, centros de internet, kioscos y alquiler de celulares y, además, se acordó realizar una auditoría a los grupos políticos universitarios.
El Consejo Académico inició ayer las discusiones sobre para determinar la posibilidad de convocar actos públicos y adjudicar estos negocios.
Este hecho causó malestar a varios dirigentes estudiantiles, quienes denunciaron la posible privatización de la UP.
El rector de la UP, Gustavo García De Paredes, dijo que no aceptará "presión ni chantaje" de los estudiantes, toda vez que no se trata de política. También se evalúa la exoneración de matrícula y la regulación de "espacios territoriales" para la fijación de murales.