Una serie de auditorías realizadas a los despachos del Órgano Judicial (juzgados) ha dejado al descubierto una creciente desorganización de los expedientes.
De acuerdo con un informe de la Corte Suprema de Justicia, también existe carencia de un inventario electrónico en los tribunales.
Según el informe, se abrió un total de 187 procesos disciplinarios o por faltas a la ética contra funcionarios judiciales.
De estos, un total de 159 casos corresponden a jueces titulares y 20 a suplentes del despacho.
Mientras, siete jueces suplentes fueron sometidos a procesos. Las auditorías realizadas por el Órgano Judicial se generaron tras una serie de denuncias de supuestos casos de corrupción y mora judicial.
El magistrado presidente de la Corte, Harley Mitchell, ha señalado que este proceso de verificación de los despachos judiciales se mantendrá para conocer su eficiencia.
De acuerdo con cifras del Órgano Judicial, en el año 2008, se remitieron 132 mil 901 casos a los despachos judiciales, lo que arroja una medida de 3 mil 901 casos por cada 100 mil habitantes.
Los datos estadísticos indican que a cada juzgado le corresponde un promedio de 485 por resolver.
Para el magistrado Mitchell, esto significa una gran carga para los jueces y magistrados que deben tramitar estos casos de forma justa y ágil.
En cuanto a la tasa de descongestión judicial para el quinquenio pasado, se mantuvo entre el 50% y 59%.
No obstante, para el pasado año el índice se mantuvo en un 57%, es decir, se lograron resolver 57 casos por cada 100 que ingresaron. También se establece que existe una gran cantidad de casos pendientes en los despachos judiciales.
En este sentido, entre los años 2004 a 2008, el promedio de casos pendientes osciló entre el 73% y 90%.
Para el 2008, esta cifra alcanzó el 78%, lo que indica que de cada 100 casos resueltos, existen 78 pendientes.
En este sentido, el magistrado Mitchell planteó que se tiene planificado la dotación de mayores recursos técnicos para la evacuación de los procesos judiciales.
Entre estas innovaciones, se encuentra el aumento de las videoaudiencias.
Esta tecnología permite la realización de las audiencias, sin la necesidad del traslado de los reos hasta el juzgado.
También evita la suspensión de las audiencias por falta de transporte.