La angustia por las fuertes lluvias acompañadas de intensos vientos continúa en las provincias de Chiriquí, Bocas del Toro, Veraguas, Coclé, Colón y la región de Azuero.
Al menos dos personas han muerto, 875 han resultado afectadas por el temporal y cerca de 220 viviendas presentan daños parciales.
La provincia de Bocas del Toro ha vuelto a quedar incomunicada. Las lluvias provocaron el hundimiento de la carretera que conduce desde Gualaca a Chiriquí Grande, hecho que se produjo a la una de la tarde de ayer.
El problema nuevamente ocurrió en los puntos críticos de esta vía, que se encuentran en los kilómetros 60 y 61.
Luis Almillátegi, director regional del MOP, informó que las cuadrillas están en el área realizando los trabajos de contingencia que permitan abrir la vía en el menor tiempo posible.
Chiriquí.
Ayer, muchas viviendas sufrieron el desprendimiento de las hojas de zinc; mientras que a otras estructuras se les detectaron serios daños producto de la caída de árboles sobre el techo.
Personal del MIVI, SINAPROC y de otras entidades del Estado realizan las evaluaciones de los daños.
Los sectores más afectados son David, Bugaba y el oriente de la provincia.
Por otra parte, el fluido eléctrico se mantiene bastante irregular.
Comarca Ngöbe Buglé.
Una gran cantidad de indígenas en la comarca perdieron sus casas y ahora tienen que refugiarse en el monte porque no tienen dónde dormir.
En este lugar han contabilizado más de 50 familias afectadas.
Veraguas.
Unas seis casas fueron destruidas por los fuertes vientos y las lluvias que siguen azotando la provincia de Veraguas, mientras que también se reportan daños en el sistema eléctrico y caminos de producción en varias comunidades del distrito de Santa Fe.
Colón.
Los grandes oleajes causaron terror en la costa atlántica. Inundaron la calle Primera y el Parque de la Juventud.
Por otro lado, los fuertes vientos que se registran en la ciudad de Colón sacaron de raíz un árbol gigante de más de 36 años.
Coclé.
Los ríos Grande y Chico se desbordaron e inundaron sembradíos en el distrito de Natá.
En tanto, los vientos ocasionaron la caída de por lo menos ocho postes del tendido eléctrico, y voladuras de techos en varias residencias en el sector de San Juan de Dios.