Cifras oficiales de la Contraloría General de la República, según la Encuesta de Hogares del 2001, revelan que el desempleo se ha incrementado a un 14.4%, lo que indica que existen 160 mil 674 personas sin ningún tipo de ocupación, 34 mil desempleados más que en 1999, cuando gobernaba el expresidente Ernesto Pérez Balladares.
La cifra de desempleados representa una subida de un punto, con respecto a la registrada hasta agosto de 2000, que era de 13.5% y 146 mil 296 desempleados.
La población urbana es la que más padece el problema del desempleo alcanzando el 16.6%, es decir, 131 mil 014 desempleados, cuando el año pasado fue de 15.2% y 15 mil 56 desocupados. Sin embargo, en la población rural la tasa de desempleo bajó de 10.3% en el año 2000, a 9.0% este año.
Las provincias con mayor grado de desempleo son Colón con 20.6%, es decir, 16 mil 697 desempleados y Panamá con una tasa de 16.4% y 102 mil 891 desocupados. Seguidos por Chiriquí con 13.5% y 18 mil 114 desempleados, Veraguas con 9 mil 417 personas sin trabajo, Coclé con 5 mil 705, Herrera con 3 mil 193, Los Santos con 2 mil 414, Darién con 412 y Bocas del Toro con mil 849 personas desempleadas.
Lo alarmante de las cifras en la provincia de Colón es el 24.8% de mujeres desempleadas que existen, mientras que los hombres están en 18.4%.
Para el vicedecano de la Facultad de Economía de la Universidad de Panamá, Rolando Gordón Canto, existen tres razones por las que el desempleo en Panamá se está incrementando y éstas son el bajo crecimiento de la economía, el cambio tecnológico que vive el país, donde se reemplaza la mano de obra por maquinarias más sofisticadas, y por la falta de una política económica centrada en el desempleo.
Según Gordón, ni el gobierno anterior ni el actual han centrado su política económica con miras a crear más empleo. "Se han dado todo tipo de estrategias, para el turismo, la agricultura y el comercio exterior e interior; pero no ha habido ninguna estrategia para crear empleos", agregó.
"Es hora que se tenga una política no solamente dirigida a resolver el problema de la deuda y las finanzas públicas, sino a realizar cambios estructurales que generen empleos, que es lo que ha faltado en las últimas administraciones gubernamentales", enfatizó.
Indicó además que esta política de empleos debe ir unida a un plan de capacitación, ya que según dijo la CEPAL, Centro de Estudios para América Latina, en el futuro ningún individuo que no tenga 12 años de educación no va a poder conseguir trabajo en los países Latinoamericanos, ya que los empleos que se están generando requieren de mano de obra calificada.
Según la Encuesta Hogares, del total de la población empleada, no indígena a nivel nacional, 957 mil 854, el 36.7% son trabajadores informales, es decir 264 mil 590 trabajan por cuenta propia, 53 mil 948 ofrecen servicio doméstico y 33 mil 127 son trabajador familiar, para un total de 351 mil 665 trabajadores informales. Lo que indica que se ha incrementado, influenciado por la crisis económica que vive el país.
La población indígena ocupada asciende a 58 mil 709, siendo 52 mil 237 personas trabajadores informales, es decir un 89.1%.