Un incremento en el número de niños que ha atendido Casa Esperanza producto de su detección en las calles, se registró durante este segundo semestre en comparación con el primero, reveló un informe de esa organización
La mayoría de los niños encontrados en las calles por Casa Esperanza procedían de Curundú, el 55 por ciento; el 24 por ciento de los corregimientos Belisario Porras y José Domingo Espinar, en San Miguelito; el 8 por ciento de El Chorrillo, Santa Ana y Calidonia y el 11 por ciento de diversos sectores del país, reveló el informe de esta organización correspondiente al segundo trimestre de este año.
Los educadores de Casa Esperanza durante un recorrido por las principales calles del país detectaron durante el segundo trimestre de este año a 340 niños, cien más que en el primer semestre, en diferentes actividades destinadas a la búsqueda de un ingreso para sus hogares, ya sea con la venta de diferentes artículos o en labores de recolección de productos en los centros de expendio de alimentos.
El informe presentado por Casa Esperanza correspondiente a los meses de abril, mayo y junio de 2000, detalla que los niños y adolescentes fueron contactados por los educadores en el Mercado de Abastos (41%); en la Avenida Central (13.8%); Calidonia (13.5%); Transístmica (9.1%); Avenida Ricardo J. Alfaro (7.3%); Vía España (5.5%); Vía Argentina (4.1%) y en Paitilla (2.9%).
Sobre las actividades realizadas se determinó que el 33 por ciento se dedicaba a la venta de diversos artículos; el 29.1 por ciento a través de servicios como limpiar zapatos y cuidar vehículos; el 19 por ciento eran recolectores de mermas de productos y el 9.7 por ciento se dedicaba a la mendicidad.
Se encontró que el 60 % de estos niños sus edades fluctúan entre los 10 a 14 años; el 22.3 por ciento de 5 a 9 años; el 13 por ciento de 15 a 17 años y el 3.8 por ciento de 0 a 4 años.
A estos niños Casa Esperanza le ofrece los servicios de alimentación, nutrición, salud, educación, formación social, deportes y recreación, así como capacitación y orientación familiar, a través de sus seis Centros de Prevención y de Atención en las comunidades donde se han captado niños con necesidades.
Los programas de Casa Esperanza tienen el objetivo de evitar que los niños que viven en situación de pobreza y en comunidades de riesgo salgan a las calles a buscan un sustento si no que se les garantice un mejor futuro y una educación.
En el primer trimestre de este año se encontraron en las calles unos 200 niños, situación que registró un incremento en el segundo semestre ya que se contactaron 340.
En el primer trimestre Casa Esperanza atendió en sus centros a más de 800 niños a quienes se les brindó un total de 28 mil comidas.