Los corregimientos de Betania y Pueblo Nuevo están "al borde de una epidemia de dengue", ya que el índice actual de infestación del mosquito transmisor es de 8.1%, advirtió el director médico del Centro de Salud Rómulo Roux, Ricardo Del Río.
Explicó que basta con tener un índice de infestación de 2% en una comunidad, para que exista riesgo de epidemia, razón por la que "es preocupante la situación de ambas comunidades".
Del Río expuso sobre lo peligroso del dengue durante la primera Reunión Interinstitucional del 2006 de ambos corregimientos, realizada el pasado viernes en el auditorio de la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia.
Del evento participaron unas 80 personas, todas representantes de empresas públicas y privadas de ambos corregimientos.
Del Río informó que también en estos sectores se ha detectado el mosquito Aedes albopictus, una variedad que también transmite el dengue, sólo que a diferencia del Aedes aegypti, es "más agresivo y se reproduce tanto en agua limpia como sucia".
Según Del Río, urge que los moradores, empresas e instituciones del área, tomen conciencia y eliminen los criaderos de mosquitos, ya que son diurnos y atacan en el hogar o el trabajo.
Agregó que aunque el centro de salud no tenga suficiente recurso humano ni presupuesto para insecticidas, la fumigación es lo último a lo que se debe recurrir.
"En última instancia se debe fumigar, ya que además de contaminar el ambiente, los descendientes de los mosquitos crean resistencia a los químicos", puntualizó Del Río.
El mosquito es más fácil de eliminar en estado acuático. En etapa adulta los insecticidas van a matar sólo un 50%, el resto se vuelve inmune al veneno porque la información se la pasan a los huevecillos para que las crías nazcan resistentes.
Del Río destacó que los funcionarios del Centro de Salud Rómulo Roux de Betania y Pueblo Nuevo, han confrontado problemas para visitar residencias y apartamentos en estos sectores.
"Cuando hacen inspecciones la gran mayoría de las casas están cerradas, las empleadas no dejan entrar a nadie sin permiso de sus dueños, y cuando fumigan, la gente cierra las ventanas", añadió el médico.
Durante el 2005 se registraron 983 casos de dengue en Panamá, de los cuales dos fueron dengue hemorrágico (de éstos, uno falleció).
En el mismo período en Costa Rica se reportaron 33 mil 520 casos de dengue, de los que 50 fueron hemorrágicos (dos murieron).
Mientras que en Colombia fueron de 18, 011 casos reportados, de los cuales 241 fueron por dengue hemorrágico (13 murieron).
La existencia de talleres de repuestos e industrias que poseen tanques y enseres de almacenamiento a la intemperie, propicia los criaderos de mosquitos.
Siendo así, se deben eliminar de los predios de las residencias o industrias llantas viejas, tanques bajos y elevados, barriles, tinajas, macetas, floreros, baldes o depósitos inservibles, bloque de concreto, huecos en los árboles, juguetes inservibles, latas y envases desechables, botellas vacías, pedazos de botellas pegados a los muros, canaletas que retengan agua lluvia, chatarra y carros abandonados.
En entrevista a Panamá América, la ejecutiva de ventas panameña, Migdalia Torres, narró el calvario que sufrió en el 2000, cuando padeció dengue hemorrágico, dos años después de contraer el dengue clásico.
Torres fue hospitalizada en el Hospital Santo Tomás por siete días en una sala especial donde estaba aislada.
Allí le dieron al principio sólo líquidos porque no toleraba alimentos sólidos. La mantenían sedada porque como la picazón era insoportable, se hacía daño en la piel con las uñas, acción que rompía los capilares y dejaba ver marcas rojizas (sangre) bajo la piel.
"Se piensa que el mosquito está en San Miguelito, Veranillo, Río Abajo y no es así, por mi experiencia me he dado cuenta que está donde menos la gente se lo imagina", advirtió.
Aumenta riesgo de epidemia
En lo que va del 2006 se han reportado unos 63 casos en ambos sectores.