Apartir de este año, Panamá podrá comprar más morfina en el mercado internacional. La Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) le aumentó la cuota al país, debido a una solicitud que se sustenta en el incremento de pacientes con dolor crónico.
El director de Farmacia y Drogas del Ministerio de Salud, Eric Conte, explicó que de 2.5, ahora se podrán importar 6 kilogramos, lo que ayudará a evitar una escasez como la que se presentó en el mes de diciembre, cuando las reservas llegaron a su límite, y se afectó al Instituto Oncológico.
“Hay obviamente un aumento del dolor crónico, cada día hay más casos de cáncer, y este año la JIFE la aprobó”, aseguró Conte.
Los 6 kilogramos equivaldrían a 100 mil ampollas de morfina, insumo cuyos mayores usuarios son el Instituto Oncológico (40 mil) y la Caja de Seguro Social. Se desconoce cuánto consume la CSS, porque sus funcionarios no respondieron a las reiteradas peticiones de información que hizo el diario.
Además del incremento de la cuota, hay dos empresas que están a punto de obtener su registro sanitario para vender en Panamá: una procedente de Guatemala y la otra es un laboratorio de Chile, agregó Conte.
La morfina de Guatemala se está solicitando con un permiso de importación, pero hay que esperar a que el Instituto Especializado de Análisis de la Universidad de Panamá (IEA) estudie el producto. La aprobación o no del registro sanitario dependerá de estos resultados.
Conte añadió que se solicitó al IEA que le dé prioridad al estudio para que no se interprete que el medicamento está entrando sin registro. En el caso de Guatemala, el producto había pasado la etapa de evaluación documental, se revisó su monografía y solo queda pendiente el resultado de los análisis del IEA.
Según Conte, serían 7 mil ampollas que se importarían de Guatemala.
Mientras llega la morfina al Oncológico, la CSS le prestará 800 ampollas, confirmó el director del Instituto, Aníbal Villa-Real. Explicó que el préstamo de la CSS le ayudará mientras llega la compra de urgencia y las 40 mil ampollas que solicitaron desde diciembre del año pasado para suplir la demanda del hospital este año.
La escasez de morfina en los hospitales empezó a sentirse a fines del año pasado, debido a una baja en la producción mundial y porque en Panamá la casa que la distribuía no podía tener el medicamento hasta fines de febrero o inicios de marzo.
A principios de este mes, el ION se quedó sin morfina inyectable en su bodega madre y solo manejaba en la farmacia, que entregaba a cuentagotas para cumplir con la demanda de los pacientes en sala y del hospital.
Previendo que hubo una baja en la producción internacional, Villa-Real comunicó al Ministerio de Salud la situación para que realizara una compra extraordinaria, debido a los estrictos controles por ser una droga que crea adicción y porque cada país tiene una cuota y, por ende, la fabricación se hace de forma controlada para satisfacer la demanda mundial.
La morfina es un analgésico que se utiliza para dolores severos por cáncer terminal, posoperatorio, en pacientes quemados, con infarto del miocardio no solo en el ION, sino en los demás hospitales.
Se fabrica en pastillas o comprimidos e inyectable.