Nación

Aumentan los crímenes cometidos por mujeres

Antes se dedicaban a robar en almacenes, ahora participan en sicariato, desfalcos, tumbes de drogas y narcotráfico.


La criminalidad de las mujeres aumentó en Panamá en los últimos cinco años, registrando incluso una participación activa en delitos considerados de "alto perfil".

Hasta hace seis años atrás, la participación de las mujeres en actos delictivos solo se limitaba a los hurtos de carteras y al tráfico de drogas en pequeña escala.

Sin embargo, ahora la Dirección de Investigación Judicial (DIJ), ha detectado que el 5% de los actos delictivos considerados de “alto perfil” lo están realizando las mujeres, sumado a los delitos de homicidio, sicariato y desfalcos.

 

Origen.
A pesar de este aumento, el fiscal primero superior, James Bernard, afirmó que la participación criminal de la mujer sigue siendo muy inferior a la del hombre, por varias razones.

"La mujer por muchos periodos estuvo confinada al seno doméstico y no participaba en actos sociales ni económicos", explicó.

Ahora con la salida de la mujer a la calle, debido al trabajo, se produce el fenómeno de aumento de los delitos, pero, sin llegar a alcanzar la actividad delincuencial del hombre.

 

Bernard señaló que el 75% de las mujeres privadas de libertad está pagando condenas por delitos de drogas, el resto son delitos contra la integridad física, homicidios y lesiones.

"Este porcentaje mínimo tiene su lógica, porque muchos están involucrados en una cadena de violencia doméstica", dijo.

Aumentan cifras.
Las estadísticas de los Centros Penitenciarios Femeninos revelan que hay 756 mujeres que están privadas de libertad a nivel nacional.

 

Según datos del Sistema Integrado de Estadísticas Criminales (SIEC) del Ministerio de Gobierno y Justicia, en los últimos seis años los delitos de homicidios perpetrados por mujeres se duplicaron.

En el año 2004, un total de 24 mujeres cometieron homicidios y hasta junio de 2009, iban 39 casos.

Sufren más.
La situación de las mujeres en reclusión es más dramática que la de los hombres. No sólo pagan su condena, también deben vivir el calvario de alejarse de sus hijos.

 

Briseida Martínez, trabajadora social de los centros penitenciarios femeninos, advierte que la realidad de las mujeres presas es muy diferente a la del hombre. "Las mujeres sufren por sus hijos y por las necesidades que generalmente pasan éstos en manos de otras personas”, precisó.

Esto, a pesar de que la situación en los centros penitenciarios de mujeres ha cambiado en comparación a otros años.

"La mujer cuando daba a luz debía entregar de una vez a su hijo, ahora las autoridades le facilitan estar un tiempo con el niño, mientra lo amamanta".

El tiempo otorgado a estas madres para estar con su hijo, no es contado como parte de su condena y después deberá regresar al penal a continuar pagando su condena.

Martínez dijo que el aumento de la criminalidad femenina se registra por la falta de valores, baja autoestima y una cadena de violencia familiar.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América