"Si no va acompañado de un apoyo emocional y espiritual, el aumento de pena a los menores no evitará que continúen los problemas de violencia", aseguró el obispo auxiliar, José Domingo Ulloa.
"El aumento de pena no es la única solución", agregó.
Ulloa explicó que se deben tener planes, para reintegrar estos muchachos a la sociedad, comenzando por mejorar los centros penitenciarios en el país.
Sostuvo que deben estudiarse las causas y consecuencias del problema, para que haya una resocialización seria en Panamá, con miras a que estos jóvenes no se sientan excluidos.
Las declaraciones del religioso se dieron luego que el presidente, Martín Torrijos, anunciara un aumento de pena a menores de edad.