Ante la amenaza de los transportistas de aumentar en 25 centésimos las carreras en el área metropolitana, la Unión Nacional de Consumidores recordó ayer que antes de aprobar cualquier fijación de un incremento tarifario se debe convocar a una audiencia pública, de lo contrario se estaría violando la Ley de Transparencia.
La agrupación dejó claro que cualquier aumento en este momento deviene en "ilegal e inconsulto" y en consecuencia, demandarán esta acción ante la Corte Suprema de Justicia si la misma llega a concretarse.
Los taxistas, por su lado, restaron importancia a la amenaza de la Unión Nacional de Consumidores y alegaron que el aumento del combustible, el cambio de color amarillo en sus unidades y los altos costos de las pólizas de seguro obligatorio, justifican ampliamente su decisión.
Sobre el particular, la Autoridad de Tránsito, aunque reconoció que la cuidad ha crecido y la tarifa no ha sido revisada desde hace 20 años, informó que se debe consultar primero a todas las partes, a favor o en contra, para que después se decida qué acciones se tomarán.
A su vez, exhortó a la Unión de Bases de Taxis a participar de las capacitaciones sobre las tarifas de la zonificación.