El director nacional de presupuesto del Ministerio de Economía y Finanzas, Carlos González, advirtió ayer que el presupuesto público tiene una presión sumamente fuerte por la rigidez que existe con los ingresos, por lo que justificó el aumento de los impuestos.
Explicó que los ingresos están creciendo a un nivel menor que las exigencias contempladas dentro del Presupuesto Nacional, lo que obliga a evaluar la estructura fiscal y tributaria del país.
El economista coincidió con los planteamientos del mandatario Ernesto Pérez Balladares de que se deben aprobar reformas tributarias que obliguen a las empresas millonarias a pagar sus tributos al Estado.
Apuntó que el aspecto de la tributación o política fiscal ha sido evaluada por varios especialistas e indican que el peso tributario en Panamá no está a los niveles que sería recomendable o que pueda aceptar la economía.
Según González, un aumento en los impuestos tributarios no afectaría la economía panameña porque el país no tiene inflación.
Precisó que es hora de solicitarle a los grupos que generan mayores riquezas que contribuyan con una porción más adecuada para solucionar los problemas de la sociedad.
Recalcó que los impuestos que podrían aumentarse serían el de la renta y los que tienen que ver con el consumo.
Pérez Balladares planteó la semana pasada que hay empresas muy exitosas que no pagan impuestos porque la ley les permite algunos subterfugios y en consecuencia son los asalariados los que aportan la mayor parte del Impuesto Sobre la Renta.
Sustentó que la estructura fiscal es injusta, ya que mientras los asalariados aportan cerca de B/.180 millones en Impuestos Sobre la Renta, las empresas sólo pagan B/.120 millones.