La autopista Arraiján La Chorrera se ha convertido en un “cementerio de llantas”, las cuales se han transformado en peligrosos criaderos del mosquito transmisor del dengue, una enfermedad que mantiene a Panamá Oeste con el mayor porcentaje de infestación a nivel nacional, advirtió el director regional de Salud, Eric López.
Evasión.
Los neumáticos están siendo presuntamente arrojados en esta vía por empresas que intentan evitar el pago a las compañías que mantienen la concesión para la recolección de la basura en los distritos de La Chorrera y Arraiján y en el peor de los casos, pagar a terceros, quienes las incineraban.
El Dr. López dijo haber conversado con los directivos de la Empresa Metropolitana de Aseo (EMAS), sobre este tema.
No obstante, el gerente general de EMAS, Carlos Ariza, dijo que este tema se está tratando directamente con las llanteras, especialmente lo relacionado a los costos por la recolección y disposición final, dado que estas empresas estaban pagando “muy poco” por este servicio.
Las llanteras pagaban hasta un 40% por debajo de los costos que representa a la empresa la recolección de neumáticos, razón por la cual se dejó de prestar el servicio, por cerca de un mes, hasta tanto se llegara a un nuevo acuerdo.
Según el gerente general de EMAS, las llanteras pagan solo B/ 15.00 por la recolección, cuando el precio real por el servicio es de B/ 55.00.
Costo anterior.
Luis Gómez, gerente comercial de EMAS Panamá, explicó que para el 2008 se realzó la recolección de los neumáticos, y se cobra una tarifa de entre B/ 20.00 y B/ 40.00, aunque posteriormente se hizo un estudio de costos, que arrojó la necesidad de realizar cambios en la tarifa.
Un camión pequeño puede transportar hasta 400 llantas, lo que equivale a B/ 200.00 por cada viaje hacia el relleno sanitario, considerando que los camiones compactadores no pueden ser utilizados para esta tarea.
Nueva tarifa.
Para el mes de abril de este año, se comunicó a los dueños de llanteras que el precio por cada llanta pequeña sería de 55 centavos, y que se aumentaría el valor, según el tamaño de la llanta; no obstante, este nuevo precio no fue bien aceptado por los llanteros.
Con esta nueva tarifa, la empresa solo estaría sacando los costos, afirmó Gómez, añadiendo que están dispuestos a prestar el servicio a quienes así lo solicite.