La Autoridad Panameña de Seguridad de Alimentos (Aupsa) levantó hoy las medidas restrictivas contra 62 productos de fabricación china, que resultaron negativos a las pruebas sobre melamina, sustancia que causó la muerte en septiembre pasado de por lo menos cuatro niños en ese país.
El administrador de la Aupsa, Gilberto Real, dijo en una conferencia de prensa que entre las disposiciones emitidas por el Consejo Científico y Técnico de Seguridad de Alimentos (CCTSA), se ordenó también la destrucción de 17 productos que resultaron positivos a las pruebas, los que no identificó.
Indicó que los análisis de laboratorio se practicaron a 79 productos, entre ellos golosinas y galletas, cuya comercialización se había prohibido en octubre pasado hasta tanto se realizaran las evaluaciones.
Precisó que también se instauró la retención y sus respectivos análisis de laboratorio a los productos originarios de la República Popular China, que contengan lácteos y que no estén debidamente registrados en la entidad.
Esta mercancía debe venir acompañada de certificación negativa a pruebas como dioxina, archilamida, benceno, metilmercurio y sulfamidas, entre otras.
El funcionario enfatizó que aquellos que incumplan con lo dispuesto serán sancionados con multas que van desde los 100 hasta el millón de dólares, advirtiendo de paso que tal hecho pudiera pasar a la esfera penal con castigos más severos al atentar contra la seguridad alimentaria del país.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha recomendado a aquellos países que importan leche de China "realizar pruebas de los productos disponibles en sus territorios para estar seguros de que están libres de melamina".
Estas medidas surgen después de que se detectaran niveles de melamina en leche vendida por tres de las principales marcas lácteas chinas, que causaron daños renales a casi 53.000 niños en ese país, de los que cuatro fallecieron.
La melamina, sustancia utilizada en la producción de plásticos, adhesivos, vajillas y fertilizantes, permite elevar de manera ficticia el nivel proteínico de la leche a la que se ha agregado agua para aumentar su volumen y que, como resultado de ello, reduce su concentración de proteína, pero su ingestión es tóxica.