El próximo 30 de octubre se dará a conocer el Plan General de la Niñez donde se dictarán algunas estrategias para combatir la violencia en este sector, reveló ayer la ministra de la Juventud, la Mujer, la Niñez y la Familia, Rosabel Vergara.
Indicó que quizás Panamá sea el primer país de la región en darle cumplimiento a un compromiso adquirido en la Cumbre de la Niñez, donde se acordó diseñar acciones para erradicar el trabajo infantil.
Detalló que se buscan alternativas para combatir el trabajo de menores en casas de familia, cañaverales, supermercados y la explotación sexual comercial.
Señaló que este análisis contó con la asistencia de programas nacionales, entre ellos, del MINJUMNFA, así como de los ministerios de Salud y Educación.
Sobre el trabajo de menores en supermercados, Vergara precisó que los comerciantes han hecho un esfuerzo para regular esta actividad, porque es un tema "bastante complejo".
Planteó que los menores no tienen una figura laboral dentro de los supermercados, por lo que se comenzó a trabajar con las oficinas de recursos humanos para que no sean menores de 14 años de edad, que asistan a la escuela y que no acudan en horas nocturnas.
"Hemos puesto hincapié al tema de la violencia entre niños y niñas, y adolescentes, y hemos estado intensificando el programa escolar para hacerlo de manera más fortalecida a nivel de la comunidad y padres", acotó.
Recordó la importancia de rescatar los valores morales y cívicos, para lo cual se requiere el apoyo de la familia.
Castillo aseguró que el PNUD quiere imponer medidas que afectan la jubilación de los trabajadores y se ha puesto al lado de los empresarios y del Gobierno propugnando por un diálogo, que de acuerdo con los sectores populares ya debe ser cerrado.
El dirigente obrero indicó que ha recibido comunicación verbal por parte del PNUD informándole que se continuará con el diálogo y que se han cambiado las reglas del juego de lo que era "consenso a mayoría".
Ante esta situación, Castillo advirtió que de ahora en adelante el movimiento obrero también tendrá que enfrentar al PNUD que está asumiendo una posición que no le compete, porque originalmente su papel era de facilitador del diálogo y no son miembros de ninguno de los grupos beligerantes.